La Princesa Alexandra…


Erase una vez una princesa que vivía en un gran castillo junto a un feroz tigre encantado que custodiaba, en las frías montañas del norte, toda su hermosa realeza. El castillo era grande y lleno de joyas y todos los lujos que la soberanía de aquel entonces podía permitirse. Pero la Princesa, de nombre Alexandra, vivía sumida en una gran tristeza. El feroz tigre no dejaba pasar a nadie al castillo, tal era su celo por cuidarla y protegerla.

Había en tierras lejanas un Príncipe cuya pasión era domar a grandes fieras. Había combatido contra dragones terribles y leones en África. Erase que un día, un mago de la India le advirtió de que en las frías tierras del norte había una Princesa custodiada por un temible tigre que había sido encantado por una bruja y que ambos, el tigre y la Princesa, vivían sumidos en una terrible tristeza.

Fue así como el valiente Príncipe sintió la llamada de la aventura y montó su cabalgadura sin dejar de galopar hasta llegar a la cima de la montaña donde se encontraba el castillo de Alexandra.

Ocurrió que el tigre, cuando vio al Príncipe, pensó que era demasiado valiente y decidido como para poder vencerlo en batalla abierta, así que dejó entrar al Príncipe para, una vez dentro del castillo y ganada su confianza, acabar con su vida.

Fue así como el Príncipe pudo entrar en la gran fortaleza abrazando a la Princesa que, asombrada por la actitud del tigre y la valentía del Príncipe, quedó totalmente perturbada. Sin embargo, el Príncipe permaneció allí hasta que en la noche del séptimo día, la Princesa tuvo una terrible pesadilla. Soñó que al día siguiente el tigre mataría al Príncipe. Así que por la mañana, sin dar ninguna otra explicación y asustada y temerosa por el presagio nocturno, expulsó al Príncipe del castillo rogando que no volviera.

El Príncipe, consciente de su condición de invitado se marchó confundido por lo ocurrido sin saber realmente qué hacer. Así que decidió permanecer cerca del castillo para ver qué ocurría hasta que un día se decidió entrar por sorpresa. Pero allí estaba el tigre, totalmente transformado en una terrible fiera que le doblaba en tamaño. El Príncipe, que llevaba dos días y dos noches sin comer ni dormir, se sentía totalmente abatido y decidió retirarse antes de ser engullido por el aterrador animal. El arte de la prudencia pudo más que la osadía de una muerte segura.

Regresó tierras al sur hasta su castillo y entendió todo lo ocurrido. Comprendió que la Princesa sólo deseaba salvarle del feroz animal y con ello salvó su vida. En ese momento de soledad y lejanía se dio cuenta de que amaba a la Princesa por su nobleza y belleza y que ninguna fiera nacida de ningún abismo podría vencer todo cuanto ahora sentía. El Príncipe, tras unas semanas de silencio, fortaleciéndose y recuperando toda la energía perdida consiguió volver ante el tigre y vencer a la fiera, la cual, alejada de su conjuro, se transformó en un plácido gato. Sólo en aquel momento comprendió que no hay peor fiera que los miedos y los recelos de no luchar por lo que se quiere. Así, una vez alejada las fieras que todos llevamos dentro, fueron felices y comieron perdices.

(Foto: En toda mitología existe la suprema lucha entre el bien y el mal, que de diferentes formas, viene representada por el simbolismo animalístico. En este caso, la lucha del león y la serpiente como representantes de la dualidad humana la cual debe ser superada en la batalla y la lucha interior. Copenhague, diciembre de 2008).

Incubando el punto de no retorno


La existencia está llena de decisiones continuas. Somos humanos porque tenemos capacidad de decisión reflexiva ante cuantos acontecimientos llegan a nuestra vida. Pero sobre todo, somos humanos porque cada decisión puede cambiar para siempre nuestro devenir. Inclusive las pequeñas decisiones diarias. Hay momentos que requieren una profunda interiorización, una profunda reflexión antes de tomar una decisión que podría llegar a un punto de no retorno. Cada día pasa un tren por nuestras vidas, una oportunidad buscada o encontrada para poder dirigir nuestros pasos hacia nuevas metas, nuevas compañías, nuevas transformaciones radicales en nuestro existir. Algunas son precipitadas de forma súbita y otras pueden ser analizadas con calma, sin precipitación, buscando en nuestro interior esa voz que nos debe guiar hacia el correcto camino… Pero, ¿cual es el correcto camino? Hay una señal inequívoca para saber si andamos por el camino correcto: la felicidad. Si nos sentimos felices ante una decisión, eso significa que la decisión ha sido correcta. Si esa decisión nos trae malestar y tormento, es porque hemos errado totalmente en nuestras acciones. Es así como se construye la felicidad, incubando en nuestras vidas decisiones acertadas.

(Foto: En el Camino de Santiago, consultando en el mapa el camino correcto. Octubre de 2007)

En busca de lo milagroso…


Llevaba todo el día dedicado a la redacción de la tesis… Eso consume tiempo y a veces te sume en pensamientos poderosos, extraños, en un exceso de ruidos y aflicciones que conjugan las experiencias pasadas con todo aquello que te rodea y que no siempre dominas. Por un momento cerré los ojos y pedí al universo, o a la vida misma, un pequeño milagro. Uno de esos milagros que se desean continuamente y que suelen estar ahí, a la espera de que la tempestad molesta pase una vez alejado el trueno y ya sólo podamos sumergirnos en esas cuantas gotas que caen encima de uno… Y entonces ocurrieron tres al precio de uno. Sonó el teléfono y me vi al rato tomando un refresco con dos hermosas mujeres mientras los rayos del sol golpeaban mi cabeza. Y eso me animó. El sol, la charla agradable, unas pocas aceitunas en un plato devoradas entre risas y anécdotas. Me animó tanto que a la vuelta cogí la bici y me marché al monte. Allí sentí como las cadenas habían caído, me sentía liberado de hierros y promesas y podía ver el cielo y la tierra como un hombre libre. Y ocurrió el segundo milagro. Pinché la rueda de la bicicleta y tuve que volver despacio, caminando, contemplando en lo inesperado todo cuanto ocurría. Y allí estaban, elegantes, majestuosas. Apenas podía continuar sin desear ser una de ellas, traspasando el verde florido en esta otra primavera extraña y sintiendo como un triunfo la alegría y la paz de las pequeñas cosas. Adjunto foto del momento…
Y mientras escribía esto una buena amiga, Anja, me llamó desde Alemania para rezar juntos. Ha sido hermoso cerrar los ojos y rezar a la manera cristiana por familiares y amigos, en una comunión invisible pero real que pretende transmitir momentos de paz y armonía. Me he animado tanto que hoy quizás vaya a misa y penetre en cualquier templo que, para Eliade y para mí, es como penetrar a un universo paralelo. Pues así sea…
(Foto: a pocos metros de mi casa hay un paraíso de verde, de montañas y ríos y valles y vida y olores… El paraíso existe y está ahí fuera, lejos de cualquier oscuridad interna, La Montaña de los Ángeles, enero de 2009)

La Ninfa Dafne y el rechazo a la aventura


Apolo se enamoró de la ninfa Dafne gracias a que Eros, en venganza por unas burlas anteriores, le había clavado una flecha de oro mientras que a la ninfa, le había clavado una flecha de plomo, lo cual provocaba rechazo hacia las intenciones de Apolo. Éste, desesperado, la persiguió por medio mundo hasta que en el momento en que le va a dar alcance, Dafne prefiere convertirse en árbol de laurel antes que sucumbir a los deseos del amado.

El rechazo a la llamada del amor, a la aventura del vivir, es una tragicomedia que se repite día y noche en todo el mundo, sucumbiendo muchas veces en rituales que acaban en tragedia. La complejidad del amor pasa por factores físicos, emocionales, mentales y espirituales. Las hormonas provocan un movimiento interno que producen pasión y deseo, el cual, una vez arropado por el contacto físico de la persona amada y con la experiencia compartida del día a día, se convierte en emoción y sentimiento. El cariño crea un pensamiento constante de fidelidad y compañía el cual, con el tiempo, se traduce en una experiencia mística de amor y unión. Se crea una afinidad de sensibilidad y espíritu, de silencio cómplice que representa la comunión de dos almas llamadas a convertirse en uno. Pero es un proceso largo que Dafne rechazó, prefiriendo convertirse en árbol de laurel y olvidando por completo la llamada del corazón. Aún así, el fracaso de un amor no es el fracaso del Amor, por eso la vida continua y las palabras no dichas volverán a encontrar un reclamo de esperanza…
(Foto: La ninfa Dafne rechazando el amor de Apolo mientras se transforma en árbol de laurel).

El Lenguaje de la Naturaleza Entera…


Hay un lenguaje universal. Lo he podido experimentar en estos años que he viajado por el mundo y he «hablado» con personas que no entendían nada mi idioma ni yo el suyo. Sin embargo, ha existido comunicación, diálogo, compromiso, entrega, interrelación, proximidad, respeto, admiración, generosidad, amistad, amor y un montón de cosas más que conforman ese lenguaje universal que se encuentra en todos los seres, más allá de las palabras y las expresiones y los malentendidos y los errores. Si existe cierta voluntad, si existen ganas de entendimiento existe la comunicación. Una sonrisa, una caricia, una complicidad en la mirada… Hay tantos recursos disponibles para poder entenderte con el otro que resultaría imposible no poder comunicarte con un esquimal en Groenlandia o con un tuareg en el Sahara. Y existen motivos suficientes para comprender ese Lenguaje de la Naturaleza Entera, como lo llamó Eliade. La falta de diálogo y comprensión vienen dado por la pérdida de esperanza en el mismo, por la desidia y el tedio, por el aburrimiento o el desinterés. Si no existe diálogo es porque algo se ha roto en lo interno. Decía Unamuno que es el amor lo que nos revela lo eterno, en nosotros y en nuestros semejantes. Y en lo eterno sólo existe un lenguaje secreto, un lenguaje universal donde poder mirar al otro a los ojos y saber qué está transmitiendo. Así, el amor, esa palabra cursi que nunca llegamos a entender porque estamos alejados de su significado profundo, resulta ser ese lenguaje secreto y oculto en el que la naturaleza entera se expresa.

(Foto: La belleza de una flor comunica más que cien mil palabras. En el Jardín Botánico de Copenhague, diciembre de 2008)

La cuerda floja de lo inesperado


Vivir y bailar en la cuerda floja de lo inesperado puede resultar maravilloso o terrible. Hay cosas que llegan como un regalo del cielo y otras como una pesadilla que entra en tu vida y resulta difícil entender porqué. Un cáncer, una enfermedad terrible, un accidente, una ruina, un desamor… Miles pueden ser las causas que nos superan y que no podemos controlar. Cosas inesperadas a las que no estábamos preparados para afrontar. Ocurre todos los días y a veces sin darnos cuenta aprendemos si la lección es sencilla o sufrimos si nos sentimos impotentes. ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar? Nunca nos preparan para ello… Ni siquiera nos preparan, en nuestra sociedad occidental, para algo que será, en justicia, igual para todos: la muerte. Y esta es de las más inesperadas de las visitas. Pero por supuesto, también ocurren cosas inesperadas que pueden llegar a ser una bendición: una carta inesperada, una visita inesperada, un viaje inesperado, un premio inesperado, un reconocimiento inesperado, un amor inesperado… Infinitas causas que tampoco controlamos pero que, al tratarse de cosas hermosas, dejamos pasar como algo necesario. La vida es un océano de oportunidades infinitas, y en cada rincón, en cada momento, ocurren cosas que nos advierten y nos ofrecen la posibilidad de ser mejores, de cambiar, de transformar nuestras vidas… ¿Podríamos imaginar un mundo sin esas cosas? Estemos atentos… en cualquier momento nuestras vidas pueden cambiar…

(Foto: Niebla en el camino… Los caminos siempre son oportunidades para aprender de lo inesperado… La Montaña de los Ángeles, enero de 2009).

Los juegos del lenguaje…


Siempre me ha parecido una falacia el término o la idea de búsqueda de la verdad, como si la verdad fuera un requisito imprescindible para proclamar como válidas nuestras posturas e ideas en nombre, precisamente, de esa búsqueda incansable. Y la realidad, así como la verdad, son elementos que se construyen a partir de nuestra subjetividad, la cual, viene determinada por nuestra memoria, nuestros sentidos y nuestro lenguaje. Pensamos según recordamos y actuamos según nuestras creencias, construcciones teóricas e irracionales nacidas de nuestras experiencias pasadas, de nuestros traumas, de nuestros miedos. Y a esa realidad dibujada en nuestra mente de forma confusa y atormentada la llamamos verdad. Todos los días vemos discusiones a cualquier nivel en nombre de una supuesta verdad. Incluso a veces, de una supuesta realidad. Pero la realidad es una construcción mental, una mentira ilusoria desvirtuada por la luz de las otras «verdades» que plácidamente hacemos nuestras a cual dormideras.

Aquí vemos un claro ejemplo de juegos del lenguaje, donde cada cual utiliza sus palabras para legitimar sus ideas. Volvemos a repetir lo mismo: ¿qué verdad, de qué realidad? Recordemos de nuevo a Wittgenstein y sus juegos del lenguaje, donde cada sujeto construye su realidad según la ha mamado. Pero insisto… ¿qué realidad?

(Foto: Realidad distorsionada. La luna vista desde otra perspectiva, esta vez conduciendo hacia Barcelona, enero de 2009)

El alcalde corrupto


Esta mañana he asistido a una reunión formal con el departamento de publicaciones de la Universidad de Córdoba para la coedición conjunta de un interesante libro sobre herejía y misticismo. En el trayecto hasta Córdoba me ha acompañado R., la cual trabaja en un ayuntamiento cualquiera para un grupo político cualquiera. Hemos hablado de las miserias de la política y de como algunos hombres y mujeres de buena voluntad entran al sistema y acaban enganchados en esa normalidad ya asumida por casi todos llamada corrupción. Hemos hablado de las artimañas que los parados hacen para poder sobrevivir en la economía sumergida, de como unos y otros se engañan para ganar algo más de dinero en cualquier clase social donde se encuentre, de las facturas sin IVA tan normalizadas en nuestra economía y especialmente en el mundo de la construcción, de los tratos de favor, de como gobiernos de todo tipo y calado inventan empresas para favorecer a primos, amigos, cuñados… Vivimos en el mundo del engaño y la mentira, y la honestidad está premiada con el ostracismo y el olvido. En estos últimos años he escuchado muchas historias de corrupción. La que hoy me ha contado R. no deja de ser anecdótica pero me ha hecho mucha gracia. Trata de un alcalde que ahora es un gran cargo en una importante caja rural. El hombre estaba empeñado en tener un coche oficial a toda costa, y no cualquier coche oficial, sino un Audi porque estaba enamorado de los Audi y con su pobre y miserable sueldo de alcalde no se lo podía permitir. Así que pactó-compró, con el beneplácito de los demás partidos políticos, la adquisición de ese cochecito a cambio de poner en el ayuntamiento a un liberado de cada partido… Semejante chapuza política es sólo una anécdota de muchas otras que podría contar, pero esta me ha hecho especial gracia, quizás por el lugar donde se reunían a pactar ese tipo de favores o el como se compra la voluntad política a cambio de limosnas… En fin… es un tema el cual trataré más adelante con calma porque tengo otras «anécdotas» mayores pero esta vez de la alta cúpula… Es lo bueno o lo malo de tener amigos en el congreso, que son diputados o que lo han sido, incluso lo bueno o lo malo de tener amigos en el mismísimo infierno y escuchar de sus bocas como se cuecen allí las habas…

(Foto: Exposición hoy en Córdoba, en la estación del Ave. Hombre jugando a la ajedrez y flotando en un tablero imaginario. Así se comporta la corrupción. Está ahí, en todas las facetas de nuestra vida, pero resulta invisible porque se ha convertido en normalidad, enero de 2009)

Egregor


Teníamos reunión de grupo editorial. El ambiente siempre es distendido y lleno de bromas y anécdotas que son capaces de crear un espacio familiar. De repente he cogido distancia y he visto a Mario, el mito Mario, a César, un gran hombre donde los haya, a la hermosa Paloma siempre dispuesta a la entrega… y a Luis, otro discípulo que aspira a convertirse en mito… Me ha encantado coger esa distancia y ver ese hermoso egregor que se ha creado alrededor de este hermoso proyecto cultural… Por un momento he visto que la excusa de la editorial ha creado un hermoso grupo dispuesto a dar espectáculo con tal de no pasar por la vida como algo aburridamente ignorado. Me he emocionado y he sentido una alianza hermosa…
Mario es capaz de crear ese ambiente con seres tan dispares como nosotros… Y eso tiene mucho mérito, y por eso todos lo respetamos y lo admiramos. Mario me lo dijo una vez: la editorial es sólo una excusa para estar más cerca, más unidos. Nunca olvidaré esas palabras y espero que nunca lo hagamos… Juguemos a ser editores, pero sólo como una excusa para reencontrarnos con el verdadero sentido de ser humanos…

Anécdota: Mientras hablábamos de lo humano y lo divino se presentó Álvaro de Marichalar para entregar unos libros a Luis… Cosas raras que pasan a veces…

Encuentros con hombres notables


Llegué a Madrid justo a tiempo. Como no localizaba la calle, entré a un gran edificio para preguntar y ver si me podían guiar. De repente, un señor amable me invitó a entrar al gran edificio. Era la sede en Madrid de la Iglesia de la Cienciología. Como aún tenía un margen de diez minutos no me importó escuchar sus palabras. Me excuse porque ya llegaba tarde y en el restaurante espera José Luis. Más tarde llegó Joaquin Tamames, ambos patronos de la Fundación Ananta y amigos de viajes y espíritu. Fue un encuentro hermoso hablando sobre lo humano y lo divino. Me siento como en casa cuando me reencuentro con ellos porque hablamos un mismo idioma, y además, aunque Joaquin diga que somos unos pelotas, si se trata de estar sentados junto con dos Bodhisatwas, todo resulta un privilegio.

Más tarde llegué a casa de Mario, donde casualmente, se presentó el bueno de Koldo, otro amigo de Ananta, para realizar una entrevista al mito viviente. Koldo, recién llegado de Etiopía, es un ser extraordinario, entregado a cualquier causa con tal de que sirva para mejorar este mundo. Así pasó el día, rodeado de excelentes personas en todos los sentidos y excelentes amigos en lo bueno y en lo malo. Y que dure la amistad, porque al final será lo que nos llevemos…

(Foto: Congreso de los Diputados ayer en Madrid, muy cerca de donde comí con Joaquin y José Luis, Madrid, enero de 2009)

Amanece que no es poco…


Un nuevo día, una nueva oportunidad para crear espacios de encuentros
y amistad. Ando por tierras valencianas dirección Madrid. Allí
esperan los amigos de aventura y espíritu Jose Luis y Joaquin. La
tecnología permite compartir estos momentos mientras contemplo desde
la carretera montañas, mares y amaneceres… Seguimos…

(Foto: Amanecer en Valencia, de viaje a Madrid, enero de 2009)

Desde Araya, Castellon


Me encuentro perdido en una masia de un amigo en mitad de una nada
hermosa donde el espacio y el tiempo se han detenido creando un vacío
imprescindible para contactar con eso que está por encima de cualquier
cosa. Mañana reuniones en Madrid y pasado qué importa… Reina un silencio estremecedor, y una paz increíble…

(Foto: Masía Can Coixos, en Araya, Castellón, enero de 2009)

Amigos…


La amistad es un valor, pero sobre todo, es un activo del alma que vale la pena proteger y fomentar. Ayer fue reunión familiar, sanguínea y no sanguínea, apoyando en todo lo que pudimos esos momentos difíciles y sobre todo, buceando, dentro de lo malo, en la alegría del vivir. Porque de eso se trata, de vivir, y a ser posible, de hacerlo de la mejor forma posible. Por la noche, largo paseo con los amigos de Barcelona, recordando viejos tiempos y soñando sobre el futuro. Carlos, Eddy, José y Mireia acabamos cenando en cualquier sitio y riendo hasta altas horas de la noche. Llegué a casa y lo hice feliz. A pesar de los años, seguimos ahí, los de siempre, los que siempre estuvieron en lo bueno y en lo malo. Y mi segunda madre pareció feliz de vernos y se alegró por la visita. Un amigo se reconoce cuando a su madre también la llamas mamá. Pues así se teje la amistad, compartiendo las cosas que uno cree importantes.
(Foto: Con José y Carlos mientras discutíamos sobre cosas de la vida y el universo. Cornellà, Enero de 2009.

Conflicto Palestina-Israel


DECLARACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS Y SOCIALES: PONER FIN A LA AGRESIÓN MILITAR DE ISRAEL CONTRA GAZA
Ante la continuidad de la ofensiva militar de Israel, por tierra, mar y aire, contra Gaza –en el contexto de la ocupación que dura décadas y el bloqueo que sufre Palestina- que está causando miles de muertos y heridos entre su población, muchos de ellos niños; ante el hecho de que se realiza vulnerando el Derecho internacional y olvidando, por completo, la situación de emergencia humanitaria que vive su población; las organizaciones sociales y políticas abajo firmantes hacen la siguiente declaración:
Condenamos la injustificable e inhumana acción militar de Israel y exigimos su fin inmediato. El pretexto aducido por su Gobierno –los ataques con cohetes llevados a cabo por Hamas contra la población israelí- es inaceptable en relación con unas acciones de destrucción criminal, como castigo colectivo, que están causando miles de víctimas civiles.
Exigimos al Gobierno de España, a las instituciones políticas de la Unión Europea y a la ONU, su intervención decidida y urgente para imponer un alto el fuego permanente, organizar un plan de ayuda humanitaria que ponga fin a la situación de emergencia que vive la población de Gaza, y terminar con el bloqueo fronterizo. Criticamos profundamente la pasividad de la que han hecho gala, hasta el momento, las instituciones políticas internacionales, que está permitiendo la continuidad de la ocupación y la matanza de la población palestina. Todos los Estados miembros de la ONU tienen la obligación de proteger a la población civil contra las múltiples violaciones del Derecho Internacional Humanitario que se están produciendo.
Este nuevo y especialmente mortífero episodio del conflicto de la ocupación de Palestina por Israel pone de manifiesto, una vez más, la necesidad de resolver definitivamente el mismo con el cumplimiento de todas las resoluciones de las Naciones Unidas. A esta tarea tendrían que dedicarse sin demora, y en el marco de la ONU, sus principales actores, con la colaboración de los países de la Región y de las principales potencias mundiales. El derecho del pueblo palestino a crear un Estado soberano es la base necesaria de cualquier solución duradera que posibilite la convivencia pacífica de los pueblos palestino e israelí. Reclamamos a los gobiernos y las instituciones internacionales la adopción de las medidas de presión necesarias, condicionales al respeto de los derechos humanos en las relaciones con Israel, para que se alcancen estos objetivos y para que se resuelvan las causas del conflicto, que no es otro que la ocupación.
Por todo ello, llamamos a la ciudadanía a participar en todas las manifestaciones y actos públicos que se han convocado en numerosas ciudades de España, expresando su solidaridad con el pueblo palestino. En particular, llamamos al pueblo de Madrid a participar en la manifestación que se llevará a cabo,
el Domingo, 11 de enero, a las 12 horas, desde Cibeles a Sol
¡POR EL FIN DE LA AGRESIÓN MILITAR DE ISRAEL A GAZA!
¡PAREMOS LA MASACRE DEL PUEBLO PALESTINO!
¡ALTO EL FUEGO, AYUDA HUMANITARIA Y FIN DEL BLOQUEO, YA!
¡NO A LA PASIVIDAD DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL!
¡CONTRA LA VIOLENCIA, POR LA PAZ JUSTA EN PALESTINA!
¡POR EL FIN DE LA OCUPACIÓN!
¡SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO!

Si te caes siete veces, levántate ocho…


Ayer campeé el temporal como pude… Lluvia, nieve, granizo, viento… Llegué tarde a Barcelona pero llegué. Mientras iba escuchando las noticias… Dos horas dedicadas al tiempo, diez minutos al paro, diez segundos a la guerra de gaza… Noticias urgentes y noticias importantes, sólo que en España, por si acaso, primero está lo que consideramos urgente, algo así como una nevada en invierno, y lo transformamos en importante, incluso más importante que una guerra en cualquier parte del mundo donde niños y ancianos mueren de pena, de hambre o aplastados por alguna bomba amiga. Así es nuestra sociedad, así es nuestro mundo. A medida que pasaba kilómetros y kilómetros de estupidez me sentía impotente, indignado, tremendamente aburrido de sentirme miembro de un colectivo, el humano, con el que comparto algunas cosas pero cada vez menos. Yo sólo me junto con mis prójimos, decía Ignatius en la maravillosa novela «La conjura de los necios»…. y como no tengo prójimos, siempre estoy solo… Por suerte, esta tarde estaré con Carlos y Eddy, amigos de toda la vida y bastante prójimos en casi todo, de esos que siempre perduran en el tiempo a pesar de guerras, temporales y otras inclemencias de la vida humana.

CANCER…


Hace unos meses le diagnosticaron a la madre de un amigo, que para mí es como una segunda madre, un cáncer de mama. La verdad es que ante este tipo de cosas uno nunca sabe como reaccionar. En Navidad subí una semana antes a Barcelona para pasar un par de tardes con estos amigos e intentar apoyarlos con mi presencia. Ahora, después de la operación y el comienzo de la terrible quimioterapia, el desánimo se ha instalado en la familia y ante la impotencia, sólo se me ocurre estar cerca de ellos. Así que me marcho a Barcelona donde estaré unos días… Como amigo, no se me ocurre qué otra cosa se puede hacer…

¿Quién mató al coche eléctrico?, Who Killed the Electric Car?


Vivimos en un mundo de intereses y las personas que gobiernan nuestros países tienen intereses particulares o compartidos con amigos, familiares y conocidos al igual que nosotros en nuestros pequeños ámbitos de influencia. Dadores de favores y receptores de los mismos, implican en ellos toda su vida personal para hacer de su puesto privilegiado un lugar perfecto para negocios y trapicheos.

Sobre intereses va este artículo a raíz del visionado de un documental increíble titulado ¿Quién mató al coche eléctrico?, Who Killed the Electric Car?, en su original inglés. En el mismo se explica como en los años noventa se destruyeron, por parte de la General Motors, más de mil vehículos eléctricos que funcionaban a pleno rendimiento en los estados americanos de California y Arizona para regocijo de sus habitantes. Este impulso en la elaboración de coches eléctricos por parte de empresas como GM o Toyota venía regulada por una polémica ley californiana que obligaba a los constructores de coches a vender un tanto por ciento de vehículos ecológicos y limpios. La directiva de emisión cero, conocida como ZEV, Zero Emission Vehicles, fue rápidamente abolida y con ella, la idea de regular políticamente mejoras para el mundo en el que vivimos. Sin duda, una atrocidad en el que los intereses particulares se interponen a los intereses de lesa humanidad. Un crimen contra el progreso de la humanidad en toda regla.

Las conclusiones que saca este documental parecen obvias. Los coches eléctricos, especialmente el EV1 de la GM, son un peligro para la hegemonía de las grandes industrias energéticas, especialmente las petrolíferas.

Estos coches tenían la particularidad de que podían ser recargados en casa. Esto suponía una independencia total con respecto a las grandes compañías energéticas, y sobre todo, con respecto al petróleo. Bastaba poner unas placas solares en el tejado de la vivienda para ser totalmente independientes y libres. Esto hubiera supuesto la destrucción sistemática de la dependencia hacia el petróleo y sus derivados, y sobre todo, la emancipación del individuo, algo inconcebible para los Estados modernos.

Sin duda, un presidente de los Estados Unidos cuya familia y amigos están vinculados directamente con el sabroso negocio del petróleo no iban a permitir que existieran vehículos totalmente autónomos, ecológicos, limpios y silenciosos que destruyeran su patrimonio personal. Eso hicieron y así fue como destruyeron estos vehículos sin ningún tipo de escrúpulos. Pero no sólo destruyeron el vehículo en sí, sino también la idea de un mundo mejor.

La conclusión ahora parece obvia. No van a permitir que la sociedad civil sea libre e independiente del consumo. El próximo invento será, una vez agotadas las reservas petrolíferas, crear un combustible como el hidrógeno o parecido que necesitará ser comprado y suministrado por esas compañías que antes explotaban el negocio del petróleo. Nadie invertirá en la producción de un coche totalmente ecológico e independiente por el simple racionamiento de que nadie permitirá que eso ocurra.

¿Qué opciones le queda a la sociedad civil, o al menos, a esa sociedad civil minoritaria que se esfuerza por cambiar el mundo? Se me ocurre abandonar el coche (actualmente conduzco un coche híbrido) o intentar adquirir en el mercado alguno que sea totalmente eléctrico. ¿Qué otras formas de dependencia podemos destruir de nuestro ámbito más inmediato? Se me ocurren infinitas pues nuestras necesidades han sido orientadas precisamente hacia el infinito. La inclinación ética hacia un mundo mejor y más justo parece una utopía. Trataremos, hasta donde alcancen nuestras fuerzas, de promover esa utopía.

PD.- Para entender todo esto os invito a ver el documental y así tomar conciencia de lo que está ocurriendo… Lo pongo en un post diferente…

(Foto: Con el coche híbrido en la hermosa sierra de Ronda, Málaga, mayo de 2008. Si bien la opción más ecológica es la de utilizar transporte público, aún no he podido renunciar al placer de conducir. Con esta opción híbrida, la más ecológica del mercado hasta el momento, he hecho más de 250 mil kilómetros en menos de tres años).

Volver a empezar…


Siempre cometemos errores… es lo que realmente nos diferencia como humanos… es precisamente eso lo que nos hace humanos… Tener la opción de equivocarte, de retroceder cien pasos y avanzar uno sólo… No debemos ser exigentes con nuestros fallos… Hay que mirarlos con dulzura, como una lección aprendida o por aprender y por ello caeremos mil y una vez en la misma piedra… Es tan hermoso equivocarse, reconocer que somos divinamente imperfectos. ¿Qué puede suceder ante una equivocación? Lo primero es ser conscientes de la misma… reparar el daño si se ha hecho y sobre todo, mirar de frente al mundo con la esperanza de seguir avanzando… Cuando era más joven me horrorizaba equivocarme, pensar de forma errónea, actuar de forma errónea, sentir de forma errónea. Podía pasarme días enteros buscando las causas que derivaban de una acción, pero sobre todo, sus efectos. Aplicar cualquier moral con tal de averiguar si todo lo que hacía correspondía al universo de lo correcto o de lo incorrecto, del bien o del mal… Siempre ese sentimiento de culpa tan enraizado en nuestra cultura… ¿por qué sentirnos culpables por todo lo que hacemos? Ahora es diferente… ahora puedo equivocarme con dulzura, incluso puedo hacerlo enrojecido, pero con esa mirada reflexiva, amable, sincera, en la que se reconocen las faltas y se pone remedio, si se puede… Y si no se puede, tampoco pasa nada… la vida sigue, y el destino te aguardará con más torpezas… somos tan humanos… y lo bonito de todo, es que a pesar del mundo y sus circunstancias, a pesar de nosotros mismos… siempre podemos volver a empezar…
(Foto: un error de cámara o de efecto o de intención… pero siempre bonito al tratarse del compartir un rato con unos amigos… En Hornachuelos con Sara y Carlos, 2008)

Más allá del amor…


Si ya es difícil hablar sobre el amor en sus niveles más sutiles, más difícil es hablar sobre la Compasión, que es el amor que está más allá del amor más puro.
Todavía estamos enfocados en un amor denso, emocional, pasional y astral, dual y lunar, que depende de si algo o alguien nos cae bien, si no nos estorba o nos ayuda en el camino o si es químicamente armonioso con nuestros intereses, pensamientos, conductas y emociones. Necesitamos motivos para amar como si fuéramos un imán en busca de la polaridad que nos falta, cuando la dualidad real no es entre personas, sino entre personalidad y alma. La dualidad está en nosotros, y cualquier búsqueda de algo que creemos que nos falta realizada en el exterior de nosotros mismos, sólo nos lleva a un cúmulo de experiencias que nos van a recordar que nuestras carencias se encuentran en nuestra propia alma.
Cuando la conciencia se enfoca en nuestro interior, ya no hay búsqueda, solo encuentros, ya no hay dualidad, solo unidad, porque la personalidad esta al servicio del alma. Entonces descubrimos el Amor Solar, que no es dual, ni depende de fases o estados de ánimo como la Luna, y nos sentimos Prometeos llevando el fuego del Sol a los hombres, o el Aguador llevando el agua de la vida al sediento.
Mas allá de este Amor que da sin esperar, porque nada necesita, está el Amor que a falta de una palabra mejor podemos denominar Compasión, amar con-pasión a todo ser, con todo el Ser.
Si el amor del alma da vida y agua al sediento, el amor que está más allá, da vida a nuevos universos, y reconfigura las realidades de acuerdo a los arquetipos que el Absoluto creó para el universo en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
Amor puro, que no es solamente una simple emoción, si no muy lejos de esto, razón pura, expresión pura dentro de algo tan sutil como la limpieza del corazón.
Es el amor en acción. Su radiación no permite ninguna forma o geometría incorrecta, no las destruye como el primer rayo, ni las redime como el segundo rayo, ni las ilumina como el tercer rayo. Es un sol completo que ilumina cuantos amaneceres sean necesarios…

(Foto: Amando a los caballos en la granja de la familia Meier, Weitsche, Baja Sajonia alemana, mayo de 2007)

Pascua Militar vs Ministerio de la Paz


Fui insumiso en los años noventa y estuve cuatro años en caza y captura. Recuerdo que me mudaba de un lado para otro para perder la pista y no ser detenido… No tenía ganas de pasar en prisión dos años pero sí de luchar por un ideal que en aquellos tiempos parecía propio de rebeldes sin causa: el pacifismo. Hoy miraba las noticias, de como dedicaban apenas dos minutos a la guerra en Gaza, diez a las palabras del rey en la Pascua Militar y más de veinte al resfriado de un futbolista. Me preguntaba en qué clase de sociedad enferma vivimos. Estas cosas realmente me asquean y me ponen de mal humor. Veía a los militares orgullosos recibiendo medallas y era como si estuviera viendo a Tiberio colocando medallas a gladiadores que acababan de matar a cien cristianos. Hay cosas caducas que ya no sirven, cosas como la guerra, cosas como un ministerio de la Guerra que se cambió por el de Defensa y algún día, inevitablemente, deberá llamarse Ministerio de la Paz. Por cierto, los primeros cristianos, los verdaderos, eran insumisos al ejército romano, unos auténticos insolidarios con la sociedad pues se negaban a empuñar las armas, nos cuenta el antropólogo Joan Prat, para defender las fronteras del imperio de los ataques de sus enemigos. Me gustaban esos cristianos de antaño. Los de ahora, no todos, pero sí algunos, los que callan y manejan el culto como si fuera una mercancía más, deberían razonar qué causas mayores han permitido que el Discurso Verdadero haya sido olvidado… Paz a los hombres y mujeres de buena voluntad… y también, y especialmente, a los de mala voluntad…
(Foto: Collage de mis tiempos de rebeldía… algo queda… 1994-1998)

Artabán, ¿el cuarto rey mago?


¿Por qué tres? ¿Por qué magos? ¿Por qué reyes? ¿Por qué una estrella, y un nacimiento? ¿Por qué mirra, incienso y oro? Henry van Dyke fabuló con un cuarto rey y lo llamó Artabán… el rey perdido que llegó tarde a la cita y cuando lo hizo, ya todo había terminado… En ningún sitio bíblico se habla de tres reyes magos, pero los mitos y las leyendas se construyen a base de añadidos, de sinrazones que se van postulando como verdades adquiridas mediante la magia de la imitación y la repetición: el rito. Es así como construyen nuestras mentes, nuestras culturas. Es así como en tiempos de crisis nos dicen que debemos consumir. Es ley de vida, si no consumes tú fábrica no vende y si no vende te despiden y el círculo vicioso se vuelve cada vez más insoportable para el propio mecanismo social. Por eso, el planteamiento ritual de la economía, de la amistad, de la familia, está tan arraigado en nosotros. Tanto que hablar de un cuarto rey mago podría parecer no sólo una herejía, sino una sinrazón imposible… Pero algún día, quizás en uno o dos siglos alguien clamará que había un cuarto rey mago, representante, esta vez, del continente americano, y tiempo más tarde quedará como una verdad asumida… Así somos, animales de costumbre, incapaces de pensar por nosotros mismos, incapaces de romper con nuestras experiencias pasadas y doblegar la realidad a nuestro sentir. ¿Nuestro sentir? ¿Cual es nuestro sentir? ¿Qué somos, qué deseamos? Yo quiero ser como el rey Artabán… Deseo llegar tarde a la fiesta y ser recompensado al final de mis días con la ignorancia de mi existencia…
(Ilustración: El Flammarion, el peregrino alquimista mirando más allá de la realidad impuesta).

Místicos y herejes en la noche de reyes


Herejía es una palabra que siempre me acompaña. Deriva del griego hairein, una de cuyas acepciones es escoger, y hairesis, por derivación, equivale a opinión. Por lo tanto, el hereje es el que escoge y el que, normalmente, opina, y de forma diferente. Eso es especialmente una de las características de aquellos que deciden, en contra de la norma imperante, emprender un nuevo camino en sus vidas o simplemente en sus acciones cotidianas. En días como este lo noto especialmente. El ritual de la noche de reyes, mercantilizado por republicanos consumistas que adoran a monarcas que practican la magia, así son las paradojas de la vida, se convierte para mí, y quizás porque no tenga hijos, en un acto altamente cualificado de peligroso. Por eso esta noche será como otra cualquiera, quizás abrumada por la soledad como compañera única y con la melancolía de observar sobre mi mesita de noche los únicos regalos recibidos en estas fechas paradójicas: dos pequeños tarritos que encierran unas piedrecitas australianas, regalos de Linda en Copenhague, y que además, encierran, la promesa de una esperanza futura. Lejos de los grandes regalos que esta noche muchos recibirán, esas pequeñas piedrecitas fosilisadas iluminan a cual estrella vespertina que guió en su día a los monarcas magos hacia el portal de Belén, la cueva simbólica del corazón habitada por el alma, por el espíritu encarnado del niño Jesús.
Pd.- Estaba escribiendo esto cuando, sincronías del universo, me llaman de la OCU, Organización de Consumidores y Usuarios para ver si me interesaba ser socio. Qué llamada más oportuna para la noche de reyes y tras esta reflexión. Les he dicho la pura verdad: me he vuelto un anticonsumista, y más en tiempos de crisis, donde lo más que consumo son alimentos básicos… qué cosas tiene la vida…
(Foto: Mesita de noche llena de libros y mis dos pequeños regalos navideños, obsequios de Linda en Copenhague, que me sirven como amuletos para espantar de mi lado esa soledad tan desolada, diciembre de 2008).

AMAR EN SILENCIO…


Hubo una vez, estando en la fría Escocia, recibí una hermosa carta de una vieja amiga que confesaba que amaba y que no le importaba no ser correspondida porque había aprendido a amar en silencio. Esa carta me impresionó por su naturalidad y por su belleza, por su valentía y coraje al expresar que ese amor imposible tenía que ver con la persona a la que en esos momentos confesaba dicho secreto. Reflexioné muchos meses sobre esa carta y sobre la idea de poder amar en silencio, desde la humildad y el desapego más profundo. El amor puro, el amor limpio, es un amor que no pide nada a cambio, que no desea nada a cambio, y por lo tanto, no se vuelve exigente ni incomodo, porque nace y crece con la belleza que inspira el saberse dirigido por la sencillez del absoluto. El humano se enamora y desea, quiere, pero siempre desde un bajo instinto egoísta, posesivo y parcelario. Resulta difícil por ello amar realmente porque el amor no requiere otra cosa más que un silencio y un respeto profundo. Años después recuerdo esa frase que tanto me marcó y de la cual tanto he aprendido… Amar en silencio es posible porque solo desde la humilde procesión interna se puede expresar lo verdadero de ese crujir interno que arde en las brasas de nuestros abismos… Más allá de su calor, existe el calor universal que aviva el nacimiento de la expresión, del arte que acompaña a todo verdadero amor. Amad, incluso cuando no seáis amados, porque descubriréis que el amor no puede encerrarse en una botella, ni en un cuerpo, ni en una mirada… Amad sin ser amados porque más allá de la oscura cámara en la que vivimos existe un alma que trasciende todo aquello que no logramos comprender… Amar en silencio…

(Foto: Amor en el museo de Copenhague, diciembre de 2008)

ISRAEL… GAZA… HUMANIDAD… PAZ… PEACE… SALAM… SHALOM


Cada día se me hace más difícil hablar de conflictos armados porque en el fondo cada día comprendo de forma mas angustiosa lo inútil que resultan las palabras ante barbaridades de muerte y sufrimiento. Realmente lo que desearía es poder estar allí, desnudo, clavado en una cruz en mitad de la batalla y clamando al cielo paz, paz, paz…. La angustia de israelíes y palestinos es la angustia de una humanidad fracasada que está condenada a desaparecer en su totalidad si no asume la responsabilidad de un cambio profundo. La impotencia es tal que a la angustia precede una nausea insoportable, una rabia insufrible, una conciencia que se apaga con tal de sobrevivir al espanto. Pero maldita sea, tiene que haber algo, tiene que suceder algo para que esos hombres que se enfrentan unos a otros en la sinrazón de la batalla regresen a sus casas y decidan que el mundo puede ser construido sin fronteras. Me siento alarmado porque el hombre animal a vuelto a despertar, y el hombre angélico ha sido de nuevo desterrado… Por favor, hoy hagamos el amor, con nuestras parejas, sintiendo su infinito abrazo. Miremos a sus ojos temblorosos, llenos de miedo y terror por verse reflejados en un ser imperfecto e impredecible. Mirémosnos y sucumbamos a un eterno abrazo lleno de pasión, de besos, de caricias suaves… hagamos el amor y no la guerra… y empecemos hoy mismo con los nuestros…
(Foto: La religión como producto de todas las batallas… ¿la religión? No… el producto humano… Símbolo encontrado en la Abadía donde vivió Lutero, en el norte de Alemania… mayo de 2007)

LAU: Tuyo y Mío…


Hace muchos años leí un libro que me impresionó por su sencillez y por su trascendencia para conocer al Papalagi, es decir, al hombre blanco. Fue escrito por un jefe polinesio de nombre Tuiavii de Tiavea. En su discurso increíble, hubo siempre una palabra que me marcó: Lau. Expongo un extracto para que entendáis porqué.

En nuestro idioma «lau» significa «mío», pero también significa «tuyo». Es casi la misma cosa. Pero en el idioma de los Papalagi es difícil encontrar dos palabras que difieran tanto en significado como «mío» y «tuyo». Mío, significa que algo me pertenece por entero a mí. Tuyo, significa que algo pertenece por entero a otro. Es la razón por la que el Papalagi llama a todo lo que está cerca de su casa «mío». Nadie tiene derecho a ello más que él. Cuando visitas a un Papalagi y ves algo allí, un árbol o una fruta, madera, agua o un montón de basura, siempre hay alguien alrededor para decir: «Es mío y que no te coja tomando algo de mi propiedad». Incluso si tocas algo empezará a berrear y te llamará ladrón. Ésta es la peor maldición que conoce. Y solamente porque te has atrevido a tocar el «suyo» de otro hombre. Su amigo y los criados del jefe vendrán corriendo, te pondrán cadenas, te echarán a la más sombría pfui-pfui y la gente te despreciará durante el resto de tu vida.
Actualmente para impedir que la gente toque cosas que alguien ha declarado suyas, se ha presentado una ley que concrete qué es suyo y qué es mío. Y hay gente en Europa que gasta su vida entera prestando atención a que no se quiebre esa ley, que no se quite nada al Papalagi que ha declarado que aquello es suyo. De esa manera, los Papalagi quieren dar la impresión de que tienen derecho real sobre esas cosas, como si Dios hubiera regalado sus cosas para siempre. Como si las palmeras, las flores, los árboles, el mar, el aire y las nubes fueran realmente de su propiedad.
Los Papalagi tienen necesidad de leyes que guarden su mío, porque de otro modo, la gente con poco o nada de mío, se las quitaría. Porque si hay gente que pide mucho para sí misma, hay muchos otros abandonados que permanecen de pie con las manos vacías. No todo el mundo conoce las tretas y señales escondidas con las que se puede acumular mucho mío, y también se ne cesita una especie de valor, que tiene poco o nada que ver con lo que nosotros llamamos respeto y puede que aquellos Papalagi que están con las manos vacías, porque no querían robar o insultar a Dios, sean los mejores de su tribu. Pero no existen muchos Papalagi como esos.

(Foto: Foro Espiritual de Estella, en Navarra, donde durante algunos días se practicó el concepto de Lau. Junio de 2007).

El Lenguaje Secreto


Los chamanes lo conocen y se precipitan hacia él para ascender o descender a cielos e infiernos. Ese lenguaje se aprende directamente de los espíritus por imitación. Para que esto sea posible, es necesario utilizar la Escalera, a veces también representada por un bejuco, una gradería en espiral o una cuerda trenzada. Con ella se asciende al cielo si lo que se pretende es conocer el lenguaje divino o al infierno si lo que se pretende es conectar con los secretos de la tierra y los infiernos. En todo caso, los espíritus están ahí y se puede comunicar con ellos. Baste conocer su lenguaje, operar en sus rituales, aprender de sus construcciones y sus premisas y saber, con cierta humildad, que ellos fueron los portadores de la vida en nuestro mundo. Ahora bien, el lenguaje secreto, que suele representarse con números y figuras geométricas, retiene en la complejidad precisamente la habilidad del entendimiento. No cualquiera está preparado para aproximarse al mismo y no cualquiera está preparado para comprenderlo. Incluso no cualquiera sabe de la existencia de la Escalera, a veces confundida con la necesidad de penetrar en la esquizofrenia o la locura absoluta. Los chamanes fueron tildados durante muchos años de enfermos mentales por la antropología clásica. Eliade intentó salvar el tipo tratándolos como terapeutas dotados de técnicas y remedios que trataban de crear orden allí donde reinaba la enfermedad o el miedo. El psiquismo inferior, tal y como lo expresaba la teosofía de siglos pasados, pretende llevar al hombre hasta el umbral de la locura… Sin embargo, existen lugares en la mente humana donde operan técnicas que desarrollan una visión latente y potencialmente superior. Es ahí, desprendidos de insípidas intenciones, donde nace la noble tarea del Arte ensoñador. Es ahí, en ese lugar donde la mente abstracta conecta con su extremo más elevado, donde se desarrolla una visión diferente del mundo. El chamán conoce la técnica, y el lenguaje, y utiliza la Escalera para ascender al mundo de los Ocasos.

(Foto: Jeroglífico egipcio en el museo de Copenhague. El lenguaje simbólico está directamente conectado a los arquetipos y por lo tanto, al Lenguaje Secreto. Diciembre de 2008)

El Loco de los Asientos


Ayer y hoy estuve con el Loco de los Asientos… De Loco a Loco se entiende el mundo de forma diferente. Uno se endiosa en la debilidad de saberse ante un mito, y procede, humilde, al silencio y el respeto que produce su sola presencia. Ese silencio es importante porque el aprendiz está condenado a callar y con ello madurar la osadía que algún día procederá a imitar cualquier obra, o a lo sumo, crear la suya propia. El Loco de los Asientos ha sido generoso al abrir su mundo al Mundo, y todos deberíamos sentirnos orgullosos de poder gozar del mismo. No desperdiciéis la oportunidad de sentiros acogidos en una comunidad de almas que aspiran a saberse humildes y escurridizamente silenciosos…

Pd.- Agradezco a Mercedes la charla que tuvimos ayer hasta las tantas de la madrugada en la que me invitó a comprender muchas cosas y sobre todo, a humanizar ese respeto y admiración mutuo.

(Foto: Finca Los Carrizos vista desde el plano profano o Los Asientos, vista desde el otro lado).

Hacia la mente vacía…


Cuando tengo hambre, como, cuando tengo sed, bebo. Así lo expresan los practicantes de Zen. Vaciar la mente es el principio por antonomasia para liberarnos del yugo de sus disgregaciones y ruidos. La ausencia de deseo, la ausencia de instintos, la ausencia de necesidad son pasos previos para penetrar en la difícil tarea de la ausencia de pensamiento. Algunos pueden pensar que en este proceso nos hayamos ante una deshumanización de nuestro yo, pero precisamente, lo que pretendemos ante la presencia de vacío, es despojarnos de nuestro pasado animal y empezar a penetrar en nuestro presente humano. El animal es aquel ser que desea ser humano y el humano es aquel ser que desea ser un dios. Y los dioses, en el plano de la manifestación angélica, se muestran vacíos de pasados y de futuros pues viven en la experiencia ilimitada del eterno Ahora.

La mente está desenfocada y enferma de experiencias pasadas, por eso muchos sabios nos hablan de la necesidad de vaciarnos de la misma para así poder trascenderla. Lo humano tiende a identificarse con la mente pero el hombre no es mente, es vacío, y sólo desde ese vacío puede identificarse con el momento único de la experiencia presente. El Ahora es el instante de mayor libertad. Libres de prejuicios, libres de promesas, podemos sorprendernos a nosotros mismos sintiendo la Vida recorrer por nuestras venas. Esa ausencia de identidad nos dota de eso que llamamos libertad. Libertad es recordarnos a nosotros mismos olvidando quienes somos… Libertad es Ser constantemente en un NoSer infinito…

(Ilustración: «Donde van a morir las bicicletas«, un marco alegórico de nuestros ruidos internos. De Emilio Maldomado).

Tres Tristes Tigres


Tres tristes tigres comían trigo en un trigal. Me consta que dos de ellos son vegetarianos y el otro un gato pardo que desayunaba una merluza cocida todas las mañanas. Acompaño foto para atestiguar lo bien alimentado que está. Y los tres andaban jugando y aprendiendo cosas sobre la vida. Me resulta familiar pensar que los tres podían haber sido producto de un ensueño, como esos de los que habla Don Juan en los libros de Castaneda. Un toque mágico traído a la realidad desde un nagual superior. Recuerdo que una noche los tres tigres durmieron juntos. Fue la última noche del último día. Una tremenda melancolía había en el ambiente, con una música que parecía haber sido confeccionada a propósito y toda un recinto plagado de velas. Las manos de los tres tigres se rozaron en un deseo ardiente irremediable. De repente se sorprendieron bailando al ritmo del sonido mágico, como si el mundo se hubiera detenido por un instante entresijando dedos y manos en un cada vez más acelerado ritmo. Y de las manos pasaron a los besos inevitables y de lo inevitable se pasó a lo que el poeta llamaría la danza de aquello que no se puede nombrar. Porque sólo lo que es puro carece de nombre y sólo lo que es verdadero trasciende el verbo. Allí quedó, en alguna parte, más allá del norte, la manifestación de algo que completó la magia del vivir… Echo de menos a los tigres que quedaron allá arriba… como si el que suscribiera estas líneas hubiera acabado aquí abajo, es decir, más allá de un purgatorio difícil de digerir…

(Foto: Uno de los Tres Tristes Tigres, el gato Tusse, en Copenhague, diciembre de 2008)
A %d blogueros les gusta esto: