Soñé con ser otra mujer


Santo Dios que pude hacer , para caer tan bajo , abandonada ante el mal , no supe hacerlo mejor, dejarme encontrar otra vez la dignidad…
oh mi Señor , ¿que os hice yo?.
Soñé con ser otra mujer , en la esperanza de otra vida, como en un nuevo amanecer , soñé que Dios perdonaría , cuando era joven , no vi el mal , sueños de amores van y vienen , no hay dolores que aliviar ni cosas que en un día se pierden, fieras del anochecer , vienen destrozando sueños , y te dejan al pasar la vergüenza en tu ser, durmió un verano en mi piel , lleno mis días de esperanza , se apoderó de mi niñez, y en el otoño le lloré. Y aún sueño que el vendrá por mi , a compartir toda una vida , hay sueños que no pueden ser y hay estrellas que no brillan. Soñé otra vida de mujer , muy diferente a la que vivo, distinto a que pudo ser, más ya murió la que soñé…

(Musical Los Miserables)

Sola Yo


De nuevo sola, por la calle, voy vagando sin un rumbo. Sin ver ni un rostro conocido, ni una casa, ni un amigo. Llegó la oscuridad, quiero creer que él está aquí. A veces ando sola en la noche mientras todos duermen, pensando en él feliz me siento, él me llena el pensamiento. Descansa la ciudad, y yo empiezo a vivir.
Sola yo, pretendo que le llevo en mí, y con él camino hasta el alba. Aún sin él, sus brazos me rodean, si siento que me pierdo él me muestra el camino. Al llover, las calles son de plata, y la luz, es bruma sobre el río. En la noche, la luna ilumina tu rostro con el mío para estar unidos siempre. Pero sé que es mi imaginación, que conmigo estoy hablando y no con él. Y aunque sé que nunca me amará, aún así, no le olvidaré. Le quiero, y al acabar la noche, él se va, y el río es sólo un río. Sin él, mi mundo es como siempre, los árboles sin hojas y yo sóla entre la gente … Le quiero, mas sé que cada día, mi vida es ilusión perdida. Sin mí, el seguirá su vida, con la felicidad que yo soñé vivir con él … Le quiero, le quiero, le amo, mas en mi soledad …

(Musical Los Miserables, basado en la obra de Victor Hugo)

Rezando antes de entrar a clase


Para algunos la religión es terriblemente mala. La mayoría la ignora y un pequeño grupo la vive intensamente en sus carnes. Para mí resultaba increíblemente conmovedor ver como cinco monjas podían cambiar y transformar la vida de tantos y tantos niños a cambio de una entrega total a ellos. Por eso los niños, conscientes del regalo, rezaban con auténtica devoción. Y yo con ellos cuando veía el milagro de ver resucitado el espíritu humano…

Jambó oo atiomaomaoe oae atiomaomae


La despedida del poblado fue triste… intentamos hacerlo con la canción estrella de la actuación. Jambóooo… Los niños corrían detrás del coche… quería abrazarlos y solo podía hacerlo desde la palabra, desde la música que tanto les gustaba… Sus almas latían en un ritmo hermoso… sus miradas delataban esperanza… Me hubiera gustado bajar del coche… seguir con ellos una vida más… un tiempo más… Me hubiera gustado seguir cantando con ellos… La sabana les abrace por siempre…

Cassandra


Escuchando esta canción podréis entender porqué los hombres también lloran, especialmente cuando los primeros brotes de hierba verde empiezan a brotar en el jardín, y esa frescura que se respira en el otoñal momento empieza a estremecer el alma y la vida… La melancolía que se respira, como decía hoy César muy acertadamente por teléfono, forma parte de esa belleza que comporta el cambio… Sin desesperación, con calma, avanzamos hacia el mismo… Sigamos permitiendo que los brotes salgan…

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