SOBRE LA CONSCIENCIA DE LA ECONOMÍA DEL DON


Haber cerrado el proyecto durante un tiempo nos ha permitido centrarnos en nuestra propia vida personal, en nuestra propia economía y en la búsqueda de cierto equilibrio mental, emocional, anímico y material. Concentrarnos en la editorial sin tener que prestar excesivo tiempo al mantenimiento de la finca y el proyecto nos ha liberado en muchos aspectos. También nos está permitiendo poco a poco poner orden en las deudas que se han generado estos años debido a lo difícil que resulta empujar cualquier proyecto desde la consciencia de la economía del don. Se han hecho muchos sacrificios personales en esta última década, y siempre queda para el anonimato el beneficio que esos sacrificios hayan podido generar en el resto. Las utopías son complejas, y esta no iba a ser menos.

En estos últimos años, las donaciones recibidas eran de una media de un euro por persona/día. Había personas que por necesidades varias alargaban la estancia durante meses y años aportando lo que podían. Otros utilizaban muchas veces egoístamente el proyecto para hacer caja, o para disfrutar de unas vacaciones low cost en un lugar privilegiado. Estos siete euros por persona/semana no han sido suficientes para sostener todo en equilibrio, y tampoco justificaba las exigencias de aquellos que demandaban cada vez mayor comodidad y bienestar a cambio de queja constante.

Con esta media de donaciones, ha sido muy difícil sostener el proyecto, creando una deuda en estos años de unos sesenta mil euros, más las deudas que los residentes han tenido que soportar a modo particular. La economía del don es compleja y es útil si todos colaboramos en ella, dando la oportunidad a que aquellos que no tengan recursos puedan disfrutar de la experiencia. En O Couso no se cobra por los cursos, retiros, estancias o experiencias. Ni siquiera para cubrir los gastos de comida (desayuno, almuerzo, merienda, cena) y alojamiento. Todos los gastos son sufragados por donaciones de personas que han experimentado los beneficios de este lugar y desean también dar a otros la oportunidad de beneficiarse.

Muchas personas nos han preguntado qué dinero sería apropiado donar para que el proyecto fuera sostenible en el tiempo. Nunca hemos dado ninguna cantidad orientativa para que cada cual pueda ofrecer según su propia consciencia. Para que no hubiera un gran déficit, alguna vez calculamos interiormente que unos 250 euros a la semana sería un donativo justo, cifra que se aleja mucho de los siete euros por semana que hemos tenido de media estos años. Poder subir la media de siete euros a doscientos cincuenta sería empezar a entrar en cierto equilibrio económico.

Para hacernos una idea de nuestro déficit, podemos poner varios ejemplos de otras comunidades que también ofrecen la Semana de Experiencia. ¿Qué cuesta esta experiencia en otras comunidades?

Comunidad Esalen: 2.650€
Comunidad Findhorn: 1.470 €
Comunidad Dhamanur: 1.240€
Comunidad Los Portales: 680€
Comunidad Lakabe: 650€

Así que estos próximos años vamos a concentrar nuestras energías en hacer pedagogía de la economía del don para que el proyecto pueda ser sostenible en el tiempo, teniendo siempre en cuenta que todas las personas que colaboran con la Fundación y aportan su trabajo para que las actividades y organización se lleven a cabo, lo hacen de modo voluntario y no reciben ningún tipo de retribución.

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