Pasión y entrega


© @murielle.etc

 

La perseverancia es una de las grandes fuerzas del universo. Las parejas que perduran han sido perseverantes. Las empresas que subsisten han sido perseverantes. Las relaciones de cualquier tipo continúan porque han sido siempre perseverantes. El Universo en todos sus confines persevera, así como la Vida que alberga. Cuando vemos el parto milagroso de un ser vivo, es la vida que se muestra perseverante. La vida solo es posible porque es fiel, fidedigna, perseverante. La lealtad a esa perseverancia es una de las grandes motrices de todo cuanto existe. Y siempre viene acompañada de pasión y entrega. Es la pasión la que conduce al amor, a la vida, a la consciencia hacia los confines sempiternos. Es la entrega la que permite el milagro de todo cuanto existe. Lo abrazamos cuando nos detenemos a observar la entrega de la naturaleza. Es tal que todos los días, con sus ciclos, se obran milagros.

Estamos acostumbrados, por nuestra propia estructura mental, a percibir el mundo de forma dual. Pero debemos comprender que el mundo no es así. La complejidad con el que se desenvuelve va más allá del blanco o lo negro. Los matices son impresionantes, y siempre adsorben todas las posibilidades. El tópico de seguir uno u otro camino está desbordado. Estamos empezando a imaginar en que todas las posibilidades son posibles. Estamos empezando a entender que todo gira en torno a una espiral infinita, llena de posibilidades. ¿Por qué no abarcar todas las variables? ¿Por qué nos empeñamos en elegir una u otra dirección si el águila que vuela por encima de todos los caminos tiene una visión amplia del territorio? Una visión sin límite.

La perseverancia de la vida está estrechamente relacionada a esa visión abarcante. Una margarita en un prado no es un hecho aislado. Una margarita puede ser un ser de luz esperando nacer a una vida mayor. Puede ser un alma que espera la unión de otras dos almas para poder manifestarse. Una flor puede ser un universo empeñado en nacer a un nuevo mundo más amplio y profundo. Margarita podría ser el nombre de una mujer bella que nos cuida desde los mundos invisibles. No existe allí la dualidad. No existe la elección, todo puede ser, todo puede ocurrir al mismo tiempo. Abrazar al otro, leer juntos, pasear juntos, estudiar juntos, soñar juntos mientras se observa un bosque, un campo de margaritas, un atardecer primaveral. Si se persevera, todo es posible, en todas partes a la vez.

Por eso la vida se debe vivir desde la pasión, desde la entrega absoluta, desde el deseo más puro de existir. Cualquier cosa que hagamos debería ser un reflejo de nuestra pasión, de nuestra entrega incondicional a la existencia. Somos portadores de Vida, somos portadores de sueños, de caricias, ternura, posibilidades, abrazos sentidos cargados de amor. Si alzamos la mano hacia delante, podemos dibujar cualquier mundo posible. Si alzamos el corazón, el dibujo se encarna. Si perseveramos, aparece la vida milagrosa ante nosotros.

Si te enamoras, hazlo desde la más pura e inocente pasión. Entrega toda tu vida en ese halo de amor, en esa ola de belleza y clamor. Si respiras, hazlo con pasión y entrega. Siente cada átomo de tu cuerpo alimentado por ese aire que llega a través de la generosidad infinita del cosmos. Siente cómo el universo entero puede ser sostenido en cada aliento. Vive la pasión de estar vivos. Entrega tu vida a la Vida. Persevera, sin distracciones, en aquello que crees. Y si le pones corazón, inevitablemente sucede, se manifiesta, se realiza en toda su complejidad y misterio.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

donar

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: