Dejaos guiar por el espíritu


«Dejaos guiar por el Espíritu». (Gal 5,16)

La de ayer fue una mañana luminosa. Fuimos a meditar y al terminar apagué la luz de la vela como hacemos todos los días. Alguien molesta por el gesto me preguntó porqué había apagado la vela. No entendí la pregunta y no contesté. Así que volvió a preguntar por segunda vez. En esa segunda pregunta me sentí extraño y ajeno, como un forastero que llega a un lugar, comete alguna torpeza y no sabe como salir del lío. Fue algo anecdótico pero misteriosamente me cautivó durante toda la mañana. Tras la meditación y algunas gestiones cogí el pico y la pala y empecé a echar una mano, tras instalar una nueva tubería y un nuevo grifo, en la zanja. Hubo un momento que me sentí cansado, agotado, ofuscado por la pesadez de ese tipo de labores. ¿Qué hace un doctor en antropología cavando zanjas? Siempre la misma pregunta, y siempre la misma respuesta: construyendo en la Gran Obra. La Gran Obra es como los místicos antiguos llamaban a la construcción del Ser Humano Completo, el antiguo Opus Magnum de los alquimistas. Esa era, antiguamente, una de las gloriosas obras del Gran Arquitecto del Universo. Siempre incompleta, siempre inacabada, siempre desnuda.

Miré el cielo desnudo, limpio, azul, brillante. Alcé la mirada y capté una brisa del este. Me recordó la canción de Mary Poppins: “Viento del Este y niebla gris, anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino lo que va a suceder, más lo que ahora pase ya pasó otra vez”. Sentí que una nueva ola venía, una ola del zubuya, una nueva reminiscencia, y había que aprovecharla, subirse en ella y dejarse arrastrar hacia sus mágicas sincronías. ¡Era una oportunidad, un nuevo viento del este! Pensé entusiasmado.

Dejé la pala y el pico. Corrí hasta la cabaña. Envié un par de mensajes lanzando una moneda al aire etérico. Recibí una respuesta: había que viajar al Este. Hice una pequeña maleta, me cambié de ropa y de zapatos, dejando los harapos llenos de barro y sudor atrás y vistiendo algo decente. Dejé el légamo atrás, cogí el coche y a mediodía en punto, hora zulú, empezó el viaje.

En todo ejército que se precie, hay tres delitos condenables: el de insubordinación, el de cobardía y el de involución. Esa mañana había apagado ritualmente la vela. Como todas las mañanas, y recibí en mi cansada espalda tres delitos condenables. Eso me impulsó a buscar el viento, el aire fresco, el adelantar mi viaje, hasta llegar, a media noche en punto, a las playas mediterráneas.

Hoy ha sido un día lleno de señales, mágico, verdadero, “vora el mar”. Digamos que pudimos subir a la cresta de la ola. Las almas se reconocen, las viejas almas se reencuentran, se crea un hermoso egregor, y empiezan las señales, las sincronías. Era el cumpleaños de Grau, la cual me mandó dos audios que escuchaba desde el barrio de Grau, mientras atravesaba el colegio de Grau. Ayer noche llegó ella, la joven rebelde, la hermosa alma libre a la que tanto respeto le tengo por su ancianidad espiritual. Llegó a la misma playa, al mismo mar en el que yo había aterrizado, casi a la misma hora. Así que nos vimos para comer, junto a nuestro anfitrión amable, entrañable, “bon home”, posible futuro caballero de la luz, guerrero de la paz. Caminamos por la playa, disfrutamos de las sincronías que se iban desarrollando una tras otra. Reencuentro de magos, recuerdos de viejas aventuras, caballeros andantes, de alguna mesa redonda de antiguas Avalon. Anécdotas que perduran en el campo etérico, algo que ya pasó otra vez, y que solo tenemos que recordar.

El proceso de convertir lo solido en gaseoso en alquimia se llama sublimación. Se puede aplicar al sexo, a la vida, al espíritu. Apagar una vela puede ser para otros un estado sólido. Pero puede, mediante la transformación alquímica en el atanor conveniente, convertirse en un acto de sublimación. Hoy ha sido un día sublime. Gracias queridos A. y H. por este día entrañable e inolvidable. Las metas futuras de la especie humana están a salvo en vuestras manos. La Gran Obra está garantizada en vuestros corazones.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

donar

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: