Los siete caminos espirituales o vías de realización interior


 

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Muchas veces sentimos curiosidad por saber en qué lugar de nuestra evolución consciencial y espiritual nos encontramos. No existen reglas fijas o determinadas, pero los sabios de la sabiduría antigua nos han dado algunas pistas para poder situarnos en uno u otro camino, en una u otra consciencia, dependiendo de cual sea nuestro trabajo a nivel del alma. Esta visión facilita nuestro trabajo interior, y nos da pistas y soluciones para enfrentar nuestra labor y formas de servicio. Para unos será dominar la propia materia, para otros el aspecto etérico y vital, aquella energía que nos mueve y da vida. Para otros el mundo del deseo, las emociones o cuerpo astral. Unos pocos estarán intentando dar vida a la mente concreta y los menos, a la mente abstracta. Aún menos serán los que ya estén en el camino mágico del alma, desarrollando la intuición y la entrega más absoluta, gobernando el propio ego y dejando que sea el alma y su propósito vital el que lleve las riendas de nuestras vidas, de nuestra expresión más pura y trasparente, ya dentro del Gran Plan o la Gran Obra, como se conoce en la tradición antigua.

En esta breve síntesis intentamos plasmar algunas pistas que nos puedan orientar sobre nuestro camino, según nuestras tendencias o vías elegidas. No son caminos rígidos ni exactos, ni pretenden condicionar nuestra visión, pero sí adquieren significado en cuanto pueda llevarnos a cierta guía interior. Ninguno es mejor que otro, son solo aspectos que debemos trabajar en nuestras vidas. Y el que uno pertenezca, por ejemplo, a una escuela del camino azul no es indicador de que interiormente esté realmente en ese camino. Uno podría pertenecer, por ejemplo, a una escuela masónica pero poseer una consciencia del camino rojo. O viceversa, uno podría utilizar las artes adivinatorias y estar en una consciencia índiga. En todo caso, aquí dejamos esta aproximación por si sirve de guía y apoyo en nuestro camino interior.

  1. Camino Rojo (chakra raíz). Representa el aspecto de poder y voluntad en la naturaleza humana. Anclados en la materia, y dando los primeros pasos en el mundo de lo intangible, pretende desarrollar los poderes del cuerpo etérico mediante el contacto con las fuerzas de la naturaleza y la práctica de disciplinas como el hatha yoga. Aún fuertemente fondeados en la tierra y la materia, es el camino de todos los cultos y magias primitivas, de la superstición, de los chamanes, los médiums, la adivinación y el espiritismo que da acceso al plano astral inferior una vez gobernado el plano de la materia etérica. También es el camino de las tradiciones egipcias y los misterios griegos, de las creencias atlántidas y lemúricas, los cultos panteístas y los primeros cultos al sol. Es la senda de aquellos que emprenden su búsqueda espiritual mediante el consumo de plantas alucinógenas que conectan el plano físico con el plano etérico y el astral bajo. Con ello provocan unas primeras visiones de lo intangible de forma no natural ni evolutiva, pero suficiente para comprobar que ese mundo existe. Igualmente, es el camino de aquellos que emprenden las artes adivinatorias o el contacto con los muertos. Son las personas que conectan con la pachamama, con la tierra húmeda y doliente, con el mundo mágico, con los seres elementales del mundo sutil como las hadas, el camino de donde surge el panteísmo y el holizoismo, la wicca, la brujería, la magia, la adivinación, la mediunidad o la clarividencia. Algunos se identifican porque sus seguidores son asiduos al consumo de psicodélicos u otras drogas de aproximación. Les encanta los cantos de percusión, los ritmos alterados y todo aquello que genere una alteración de la consciencia como la música, el baile o el consumo de sustancias alucinógenas. Está relacionado con las tradiciones chamánicas y amerindias. Igualmente, con las tradiciones druidas y celtas. Los que están en este plano de consciencia les separan seis capas de maya o ilusión antes de la realización integral. Son personas que tienen sus primeros contactos con el mundo etérico mediante estas prácticas o creencias y empiezan el camino del dominio del plano físico. Sin aún ser aspirantes en la tradición primordial, su búsqueda seguirá de un lado para otro hasta encontrarse con un aspecto de mayor compromiso espiritual.

 

  1. Camino Naranja (chakra sacro). Representa el aspecto amor. Es reconocido en algunas tradiciones como el bhakti yoga o camino devocional, también señalado como el camino del yogui o la vía mística. De aquí nacen los primeros aspirantes, según la tradición, que empiezan un camino serio en la búsqueda espiritual. Tiene que ver con las religiones devocionales como el cristianismo, el islam, el sintoísmo o el hinduismo, que intentan atraer hacia sí las energías, desde el plano astral inferior, del plano astral superior, donde reinan los buenos deseos y las emociones elevadas de amor y fraternidad. También con los practicantes de yoga y el misticismo, sufismo o el tantra, y la magia ceremonial. Se les reconoce por su afición al canto devocional, a la quema de incienso, a la práctica del yoga, al servicio y ayuda al prójimo, a ciertos rituales. Suelen ser alegres y divertidos, muchos de ellos enfocados aún en el reconocimiento y el ego y otros en su anulación mediante la ayuda y el servicio a los otros. Su vida suele ser de entrega y sacrificio, de servicio y devoción, de práctica, purificación y disciplina del carácter. Aún no son capaces de percibir el camino interior, pero exteriormente, dan sus primeros pasos hacia el mismo mediando con instituciones, normalmente religiosas, que facilitan su desarrollo.

 

  1. Camino Amarillo (chakra del plexo solar). Este camino representa el aspecto sabiduría y desarrollo de los primeros poderes intelectuales, especialmente los de concentración y aquellos que tienen que ver con el arte. Es el camino que rige el plano astral superior, cuyo objetivo es empezar a dominar esas fuerzas y subliminarlas hacia la mente. Está relacionado con las religiones enfocadas en la mente concreta tales como el budismo, el taoísmo, zen o judaísmo, pretendiendo así alejarse de los instintos más básicos, ejerciendo cierto poder sobre los mismos. Suelen ser personas rígidas, serias y a veces excesivamente doctrinales dada la necesidad de controlar su aspecto animal o astral. Se pueden encontrar entre ellos los amantes de la astrología, el tarot, la cábala, la ufología y la parapsicología. Buscan serenidad y contemplación, pero es un camino, a diferencia del anterior, egoísta y centrado en la personalidad o en la búsqueda personal, individual y solitaria. Si el camino anterior era el del bodhisattva, este es el camino del arhat. El camino de la mente fría. Algunos eremitas o solitarios emprenden esta vía para bucear en los aspectos de la compasión y el amor a la vida, y para ejercer control sobre sus aspectos emocionales atraídos por el naciente aspecto mental. Según la tradición primordial, aquí estarían los primeros probacionistas, discípulos aún no conscientes del camino interior, pero profundamente dispuestos a hollarlo.

 

  1. Camino Verde (chakra del corazón). En él nace el aspecto armonía y concreción de la mente concreta mediante la sanación de los cuerpos físico, etérico y astral. La principal tarea de las personas que pertenecen a este camino es armonizar las nuevas ideas con lo antiguo, para que no haya ningún vacío peligroso o ruptura traumática. En este camino están todos los que basan su espiritualidad en la sanación, el contacto con la naturaleza, las plantas medicinales, las terapias de todo tipo, el reiki, el veganismo, la acupuntura, el ayurveda, la homeopatía, … Son los buscadores de belleza y armonía. Es un primer acercamiento hacia la consciencia más allá de uno mismo, más allá del frío intelecto y más allá de la mente concreta. Se empieza a desarrollar el amor al prójimo desde el desapego y desde la búsqueda desinteresada. También se tiene preocupación por la naturaleza y su protección. Este camino sería el punto álgido del camino rojo, integrando en él la primera triada de la personalidad y siendo ya conscientes de la necesidad de emprender el camino interior. Son probacionistas, según la tradición, altamente cualificados para hollar el sendero espiritual y enfrentarse a las primeras pruebas iniciáticas.

 

  1. Camino Azul (chakra de la garganta). Desarrolla el aspecto del conocimiento o ciencia y la construcción de la mente abstracta. Este camino tiene un significado especial para la humanidad, debido a que opera en el plano de la mente abstracta y pretende estimular el intelecto de los seres humanos, agudizándolo e inspirándolo hacia la consciencia y la intuición y separándose con ello de la esencia homo-animal. Es el camino del jñana yoga en la tradición oriental, el camino del primer contacto con la iniciación objetiva. También conocido como el camino del conocimiento, está vinculado al esoterismo, al ocultismo, a las ordenes iniciáticas, la teosofía, la antroposofía, el gnosticismo, la masonería, los rosacruces, la alquimia, el hermetismo, el Cuarto Camino… En este camino se empiezan a rasgar los últimos velos antes de comprender el significado oculto del mundo espiritual, y se empieza a tener los primeros contactos reales y conscientes con el mundo intangible. Si los otros caminos pertenecen a los aspirantes que buscan la verdad, este camino sería el que nos conduce hacia el sendero del discipulado y la conocida como puerta estrecha, aún en fase probacionista, pero con altos compromisos personales y primeras pruebas iniciáticas. Aquí el toque de clarín es más fuerte y claro, pero aún no es contundente.

 

  1. Camino Índigo (chakra del tercer ojo). Aspecto idealista o de búsqueda del alto ideal mediante la construcción del antakarana, el puente que conecta la mente abstracta con la realidad espiritual del alma. Este camino dota al ser humano de la capacidad de percibir el ideal, la realidad verdadera que existe detrás de la forma. Son personas que entrenan y ayudan a la humanidad para reconocer los ideales, inspirando las nuevas formas y los nuevos caminos desde la senda del discípulo ya aceptado. Representa el camino del raja yoga en la tradición oriental, el de los meditadores conscientes, los contemplativos comprometidos, los arcanos que han experimentado dentro de sí la segunda muerte, algunos, muy pocos aún, canalizaciones experimentados, algunos que han integrado el conocimiento advaita de la no-dualidad, aquellos que practican el mindfulness y el potencial humano de forma comprometida. Las creencias en los maestros ascendidos, la jerarquía espiritual y el movimiento nueva era estarían integrados en este camino. En este camino empiezan las primeras renuncias de la personalidad y las primeras aproximaciones a la vida del alma de forma clara y sin duda. Empieza el camino del guerrero, el camino del loco, el camino de aquel dispuesto a desprenderse de todo para centrar sus fuerzas en el propósito interior. Es un camino de total desprendimiento y búsqueda de la razón pura, la entrega voluntaria, el compromiso claro y abierto con el vasto mundo de la experiencia espiritual. Aún cometerá torpezas, pero las mismas le ayudarán a progresar intensamente hacia el devenir interior.

 

  1. Camino Violeta (chakra corona). Representa el aspecto de la magia ceremonial y la integración de los opuestos. El agni yoga en la tradición oriental o la ética viviente y la espiritualidad integral serán representativos de este camino. Es el camino de los primeros iniciados y los verdaderos intuitivos, los adeptos que ponen en práctica todas las enseñanzas y entregan su vida en ello, totalmente desapegados de los aspectos de la materia, el deseo y la mente. Es la espiritualidad por llegar, integradora de todas, sincrética, aglutinadora, basada en la realidad del alma integrada en la vida cotidiana. Es el camino del adepto, de aquel que fusiona la vía mística con la ocultista, entregando su vida a la construcción del nuevo mundo bajo la tutela de una fuerza mayor, a veces llamada en la tradición como fuerzas de un asrham, maestro o rayo. Este camino rige la verdadera obra mágica, la espiritualización de las formas y de la vida cotidiana, siendo el primer camino hacia la realización angélica. El ser se manifiesta en su plenitud e integra todos los caminos. El método de la nueva espiritualidad será evocar el idealismo grupal, el trabajo grupal y la búsqueda de realización comunal.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

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