La realidad como un simulacro virtual


a
© Michael Schlegel

 

La diferencia entre el mundo virtual y el mundo de la virtud nos lleva a la cuestión de cómo llegar al salto definitivo entre el pequeño mundo del ego y el amplio mundo de la mente, si entendemos mente desde una visión amplia y estrechamente relacionada con aquello que llamamos alma. El alma habita en esa interconexión que nace entre el corazón y la razón. Ser espontáneos para tantear la verdad encriptada de este universo, a sabiendas de que la verdad está fraccionada en millones de pequeños fragmentos donde nos vemos reflejados desde nuestros limitantes parámetros de percepción, no siempre es suficiente. Necesitamos siempre de una poderosa guía ante esta situación compleja. Es como si quitáramos una capa de espesura esperando hallar algo de luz y encontráramos una aún mayor, más opaca, grande y espesa. Nuestro pequeño ego nos impide ver más allá, de ahí que vivamos la mayoría de nuestro tiempo en una realidad virtual, privada de esencia, verdad y vida.

La realidad material puede entenderse como un pequeño purgatorio si no somos capaces de elevar nuestra mirada hacia la trascendencia, más allá de la dualidad de lo que percibimos. Hilar estas cuestiones como si fuéramos auténticos tejedores de realidad es una cuestión profunda. Podemos ver la vida según nuestra mirada, pero también podemos ampliar la visión según la mirada de los otros. O inclusive, según la mirada ampliada de nuestra propia mente iluminada por algún tipo de conexión verdadera, atisbo de lucidez, esplendor momentáneo.

No existe en el universo la generación espontánea. Pasar de un mundo a otro, de una aparente virtualidad a un espacio de virtud, requiere de esfuerzo. Primero hay que adelgazar al pequeño yo, al ego. No darle tanta importancia a cosas banales. Lo fútil no puede tener más fuerza que lo trascendental. Lo significativo de nuestras vidas es que somos portadores de una poderosa realidad, velada ante nuestra ignorancia, pero con la posibilidad de poder avistar las mieles de la misma. Podemos ver pasar la vida una y otra vez ante nosotros sin prestar mayor atención a cuestiones profundas. Podemos ver cómo quemamos una tras otra las horas de nuestra existencia encerrándonos en nuestro pequeño ego y sus necesidades. Pero también podemos dar un salto cuántico y desplazar nuestra consciencia hacia niveles de superación, de virtud, de belleza.

Todo es cuestión de enfoque. Podemos enfocar nuestra existencia hacia nuestros pies y sus necesidades o hacia el vuelo aritmético de nuestra alma, su expansión infinita y su interrelación con la infinitud. Entre lo finito y la infinito, existe un abismo que separa lo virtual de lo real.

La vida es un proceso, en ese proceso existen variables que aún desconocemos, dimensiones inexploradas que esperan nuestra mirada atenta. El mundo se desplaza ante nosotros a una velocidad de vértigo. La vida no se detiene, se manifiesta a diferentes ritmos, en diferentes aspectos. Y nosotros, tan ensimismados en nuestra propia virtualidad, no somos capaces de percibir la amplitud.

Solo cuando dejemos de mirar nuestros ombligos y dejemos de estar tan narcisistamente enamorados de nuestras cuestiones y mundos seremos capaces de mirar al otro fijamente a los ojos para empezar a construir entre todos, parcelas más amplias de realidad. Mirar dentro de nosotros está bien, pero crea un mundo ficticio si no somos capaces de contrastar nuestra enriquecida vida interior con las vidas de los otros. Mirar a los otros con generosidad y compasión es el amplio propósito de nuestra verdadera existencia. Con el otro, junto al otro, no solo nos expandimos inevitablemente, sino que ayudamos a expandir al propio universo y ayudamos a que la vida se manifieste desde la verdad más pura.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

donar

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s