La vida seguirá adelante siempre que el sol brille. El fin de la era del carbón


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“La vida seguirá adelante siempre que el sol brille”. Francesco Guicciardini

Casi la mitad de la población mundial está concentrada en dos países: China e India. Por eso es muy importante observar cómo esos dos países desarrollan sus políticas medioambientales. Europa parece estar despierta en cuanto a dichas políticas, pero su influencia mundial cada vez es menor. Fue en Europa donde empezó la revolución industrial y la activación del consumo del carbón. La era del carbón morirá en este siglo y la era del petróleo seguramente en las primeras décadas del siglo que viene. En los próximos cincuenta años, las políticas medioambientales serán muy rígidas en Europa y en pocas décadas habremos conseguido una importante transición energética. El coche eléctrico se impondrá junto a las energías de origen renovable y Europa vivirá una revolución en cuanto a la investigación de productos que sustituyan a los plásticos y las energías contaminantes.

En unas décadas más, seguirá esta estela América del Norte y el resto de países desarrollados. Pero como decía al principio, el problema seguirá estando en China e India, y también en todos los países en vías de desarrollo que desearán entrar al progreso mediante políticas del viejo régimen del carbón y el petróleo. El progreso crea una paradoja: reduce la población. Son los países en vías de desarrollo los que explotan demográficamente. Ahí tenemos a China e India.

A pesar de las voces alarmistas sobre el cambio climático, debemos mirar el futuro con cierto optimismo. La primera buena noticia es que la vida continuará a pesar de nosotros. Es decir, el planeta realmente no está en peligro, sino más bien nosotros. Ya lo he comentado alguna vez. Es cierto que el planeta está entrando en una fase de calentamiento. Hay pruebas científicas que lo demuestran. Debemos ver esto como una señal inequívoca de que el planeta en su conjunto es un ser vivo, y está reaccionando con unos grados de fiebre al ataque sistemático al que le estamos sometiendo desde hace doscientos años. El planeta reacciona a nuestro ataque y seguirá haciéndolo cada vez con mayor virulencia a no ser que cambiemos globalmente nuestra actitud hacia el mismo.

La segunda buena noticia es que nos estamos dando cuenta de nuestro propio cáncer y estamos intentando poner remedio. Es difícil terminar con doscientos años de carbón y petróleo, pero de alguna manera se está inyectando en la consciencia colectiva esa necesidad de cambio y poco a poco ocurrirá globalmente.

Hay una tercera buena noticia. El cambio también se está gestando en el interior de las personas. Poco a poco la sociedad demanda productos más ecológicos, libres de contaminantes, coches más ecológicos y comida cada vez más liberada de sufrimiento y dolor. El mundo se hará vegetariano en un par de siglos y veremos a los animales como seres sintientes, con derechos naturales que terminarán siendo legislados.

Si seguimos por una senda positiva y optimista, el mundo cambiará en dos o tres siglos. Sólo debemos implantar cada vez más consciencia en la mente de todos los seres que nos rodean. Repetir una y otra vez, como si de mantras se trataran, la necesidad de cambio constante y continuo en nuestros hábitos más cotidianos, desde la comida hasta la forma de votar a unos y a otros. Las políticas ambientales tienen que ser cada vez más contundentes, pero también nuestros actos diarios, nuestros hábitos, nuestras formas de consumir productos.

La Cumbre del Clima no es un fracaso, aunque no haya ningún tipo de acuerdo. Es la constatación de la consciencia de un nuevo paradigma que está entrando poco a poco en las políticas gubernamentales e institucionales. Y muy pronto también en las políticas empresariales. El capitalismo se convertirá por necesidad en ecocapitalismo, tal y como indico en mi tesis doctoral, y habrá inevitablemente un cambio radical en nuestras costumbres y formas de vida. Será eso o no será. Cambiamos inevitablemente o nos extinguimos. Nosotros, claro, porque la vida seguirá adelante siempre que el sol brille.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

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2 comentarios sobre “La vida seguirá adelante siempre que el sol brille. El fin de la era del carbón

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