Españoles, Franco ha muerto


a.jpeg

 

España ha sufrido en el último siglo al menos siete golpes de Estado (1874, 1923, 1926, 1929, 1932, 1936 y 1981). Ha vivido a lo largo de su historia una veintena de guerras civiles, siendo la más conocida la última, por haber terminado en una dictadura de más de cuarenta años que aún, fantasmas incluidos, nos persigue. Lo de hoy tan sólo ha sido un acto simbólico, arquetípico. España sobrevive, por su singularidad, a base de mitos y héroes. Un pueblo sin pueblo, o un pueblo donde se cruzan cientos de pueblos, culturas y realidades, sorprende que aún siga gobernando un deseo mayoritario de unidad ante tanta diferencia, procedencia y riqueza cultural. Lo extraño es que no haya sido fragmentada en mil realidades, en cientos de pequeños estados-nación, en mil revoluciones más. Quizás eso dice más de su esencia que los ruidos de aquellos que la han querido dinamitar, ya sea por alzamiento militar o por alzamiento de las sonrisas o por cruentas guerras civiles.

Realmente lo que hay en el inconsciente colectivo es algo que tiene que ver con unas esencias históricas milenaristas que en este momento no somos capaces de entender. No se entiende que la flagrante unidad de España sea dinamitada por unos y por otros a su manera. No se entiende que los que la defienden odien a todas sus singularidades, que por otro lado, es lo que realmente la hace diferente, grande y única. Pocos pueblos han sido tantas veces invadidos, masacrados, conquistados y vilipendiados como los pueblos de España. Pocos lugares como el nuestro ha tenido capacidad de absorber estoicamente todas las singularidades culturales que a lo largo de la historia se han asimilado, ya sea por derecho de conquista o por reconocida vocación de autodestrucción colectiva.

El que hayamos tardado tanto tiempo en separar al verdugo de sus víctimas, al reconocido dictador por todas las fuerzas internacionales de un monumento que rozaba la vergüenza más torera, no deja de ser simbólico de nuestras esencias. Que esto se haya hecho con un gobierno en funciones, en pleno debacle de la unidad de España y en plena crisis territorial por unos y por otros no deja de ser simbólico, digno de tratamiento psiquiátrico.

Quizás esta complejidad, como digo, estas formas de entender el mundo, inclusive con esos tics nostálgicos de unos que piensan eso tan manido de que tiempos pasados eran mejores, no deja de ser una paradoja digna de estudio psicológico, antropológico y social. La complejidad de España y de sus pueblos, muchos extraños y antagónicos los unos con los otros, es una maravillosa riqueza solo posible en un territorio labrado de conquistas, con una orografía tan diferente y peculiar como puedan ser los desiertos del sur y las exuberantes montañas del norte, un mar Mediterráneo unido por un trozo de península con su feroz océano Atlántico. Este país es de tal belleza, riqueza y esplendor que no requiere mayor explicación para entender que todos quieran conquistarlo y todos deseen hacer de su propia parcela un chiringuito al que gobernar a su antojo.

Hoy debería ser un día de celebración silencioso, de restauración humilde, madura y sensata de una historia que reclamaba este hecho. Ojalá, ahora sí, Franco haya muerto de verdad en nuestras consciencias, y especialmente todo aquello que trajo de muerte y dictadura. Ojalá España madure poco a poco hacia un futuro mejor, más justo y libre, y ojalá estos cuarenta años que llevamos de retraso con respecto a otras culturas vecinas nos sirva para enfrentarnos al futuro con optimismo, con unión, con fuerza, fraternidad y alegría. Ojalá los pueblos de España, tan diversos y complejos, entiendan algún día que la riqueza que poseen solo puede ser mejorada mediante el apoyo mutuo y la cooperación. El aislamiento, la sublevación y la rebeldía no traerá nada nuevo ni nada bueno. Solo el fraternal entendimiento entre sus partes hará que la luz brille de nuevo en la estela hercúlea de esta hermosa tierra. El Estado que acoge a tan peculiar holograma y singularidad tendrá el reto futuro de hacer posible la introspección necesaria para el entendimiento. Sus partes, el alza de miras necesaria para entender que sólo juntos podremos enfrentarnos a los retos futuros que se avecinan.

Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

donar

 

One response to “Españoles, Franco ha muerto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s