Los Estados Unidos de Europa, hacia la fraternidad humana


“¡Un día vendrá en el que las armas se os caigan de los brazos, a vosotros también! Un día vendrá en el que la guerra parecerá también absurda y será también imposible entre París y Londres, entre San Petersburgo y Berlín, entre Viena y Turín, como es imposible y parece absurda hoy entre Ruan y Amiens, entre Boston y Filadelfia. Un día vendrá en el que vosotras, Francia, Rusia, Italia, Inglaterra, Alemania, todas vosotras, naciones del continente, sin perder vuestras cualidades distintivas y vuestra gloria individual, os fundiréis estrechamente en una unidad superior y constituiréis la fraternidad europea, exactamente como Normandía, Bretaña, Borgoña, Lorena, Alsacia, todas nuestras provincias, se funden en Francia. Un día vendrá en el que no habrá más campos de batalla que los mercados que se abran al comercio y los espíritus que se abran a las ideas. – Un día vendrá en el que las balas y las bombas serán reemplazadas por los votos, por el sufragio universal de los pueblos, por el venerable arbitraje de un gran senado soberano que será en Europa lo que el parlamento en Inglaterra, lo que la dieta en Alemania, ¡lo que la Asamblea Legislativa en Francia! (Aplausos). Un día vendrá en el que se mostrará un cañón en los museos como ahora se muestra un instrumento de tortura, ¡asombrándonos de que eso haya existido! (Risas y aplausos). Un día vendrá en el que veremos estos dos grupos inmensos, los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa (Aplausos), situados en frente uno de otro, tendiéndose la mano sobre los mares, intercambiando sus productos, su comercio, su industria, sus artes, sus genios, limpiando el planeta, colonizando los desiertos, mejorando la creación bajo la mirada del Creador, y combinando juntos, para lograr el bienestar de todos, estas dos fuerzas infinitas, la fraternidad de los hombres y el poder de Dios”. (Víctor Hugo)

La utopía hugoliana de una Europa unida se puede resumir en esta frase: “se llamará Europa en el siglo XX y, en los siglos siguientes, más transfigurada entonces, se llamará Humanidad”. Resulta hermosa la idea de una Europa unida que aspira con los siglos a una humanidad unida. Un ejemplo de cómo las naciones pueden convivir en paz y equilibrio, tal y como ocurre en España, donde pueblos singulares han sido capaces de convivir durante siglos. Es cierto que esta convivencia, como ha ocurrido en Europa, a veces ha sido dramática, de ahí que el reto de las próximas generaciones sea encontrar un encaje positivo en la convivencia unida de los pueblos, cada uno con su idiosincrasia, cada cual con su propia manera de entender la existencia. Pero unidos para el bien mayor, el de la fraternidad entre los pueblos, en el amor y respeto de las singularidades.

Unidos también en Europa, donde los egoísmos nacionales y los orgullos patrios dejan paso a la fraternidad que algún día aspira a ser planetaria. Es cierto que aún estamos lejos de esa unidad fraternal, pero esa es la gran utopía. La vida singular en un planeta unido, libre de fronteras donde todo ser humano pueda vivir fraternalmente más allá de sus creencias, sus naciones y sus patrias. La aspiración está ahí, debemos dar pequeños pasos hacia esa idea fraterna y convivir bajo esa esperanza de paz y amor fraternal.

Todo aquello que divide nos aleja de ese anhelo. Por eso, ante los retos que se presentan, especialmente los retos climáticos y ecológicos, es necesario unirnos en poderosa fraternidad para afrontar juntos cada uno de los problemas que la humanidad arrastra desde hace siglos, y especialmente, aquellos que ahora hacen peligrar la vida en el planeta. No podemos seguir perdiendo el tiempo mirando nuestro particular ombligo, nuestro peculiar orgullo nacional. Llega el tiempo de ceder en amistad, en amor hacia el otro, en cariño hacia la diferencia para lograr esculpir esa humanidad unida que todos anhelamos. El discurso del político belga Verhofstadt que aquí se acompaña nos da pista de hacia dónde dirigir nuestros pasos.

  • Gracias de corazón por apoyar esta escritura…

donar

 

2 respuestas a “Los Estados Unidos de Europa, hacia la fraternidad humana

  1. Javier,como nacido en Barcelona..donde te posicionas..? no hace falta me respondas aqui..si quieres lo hacemos en privado
    pero a nivel mas trascendente me interesa tu corazon ,que te dice a la hora de valorar los nacionalismos ..esa enfermedad de los pueblos que llevan a la sangre..

    Por otra parte ese discurso DEL holandes o belga me parece politico en el sentido fatal de la palabra ,Falto de sinceridad y esquizoide…NO SIENTO VERDAD EN EL ”

    Para ti un inmenso abrazo mi email: elsecretofinal@gmail.com ph 695 33 33 08 o 954 152195 GRACIAS

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s