Lejana o cercana vida


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© Sergey Novozhilov 

Hay un foco de resistencia de ochenta personas que nos apoyan todos los meses puntuales. Para nosotros es nuestro aliento, es el arquetipo de sentirnos acompañados y queridos, de saber que hay ochenta personas que desde el halo invisible están apostando por este sueño. Luego están los voluntarios y los amigos que nos visitan aún cuando hace frío y cogen sus resfriados, como Roberto, uno de los primeros en pisar el proyecto y que sigue viniendo años tras año puntual a la cita del compartir. Para nosotros es como una antorcha, una luz que nos da fuerza y confianza. Y los guardianes, esos seres venidos de otro planeta para sostener el trabajo, para que la acogida y el servicio siempre renazcan desde la antorcha del amor. Para que no falte nunca un plato de comida para el peregrino, para que no falte nunca la compañía y el abrazo. No es fácil, quizás sea lo más complejo del mundo. Pero ahí están, dándolo todo.

Ayer venían tres hermanitos galácticos y tenía el gusto de acompañarlos en la comida. Identificaron rápidamente el punto de luz disfrazado de libros azules. Nos guiñamos álmicamente, reconociendo en ese gesto el valor y la confianza, la complicidad de todo el mundo invisible, de toda esa antorcha que ilumina el fuego cósmico. Siempre es una suerte encontrar a personas que hablan el lenguaje verde, que reconocen el mundo de los significados y que arrebatan al mundo arquetípico la magia del vivir. Son auténticos magos que se alinean para buscar la bondad.

Luego están los aguafiestas, los que intentan poner piedras en el camino, destruir lo construido, arrasar con todo sin importar nada el esfuerzo y la dignidad de soportar el trabajo realizado. Son los menos, pero siempre tienen la facultad de hacer mucho ruido, de tumbar el trabajo de una vida, de saquear la alegría con la tristeza. Pero a ellos son a los que más amamos, a los que más nos esforzamos en amar, porque son los que nos ponen a prueba, los que nos llevan hasta los límites para comprobar si todo es real y cierto. Sí, a ellos también los amamos.

Y luego la vida, con sus enseñanzas continuas, con sus sorpresas, con su encanto. Qué decir de la vida. No se puede decir nada. Solo podemos esperar sus milagros, sus avatares. Preguntamos a la vida sobre su poder y su respuesta es ver a dos pieles juntas abrazándose en un solo cuerpo. Son las nieblas que se buscan en la isla, lejano o cercano viñedo en el tumulto de los cielos. Lejana o cercana, la vida siempre nos acoge en su seno. La vida nos lo pide. La vida nos reclama abrazar la fuerza y el poder del amor. Nada tiene sentido sin eso que tanto anhelamos. ¡Ay la vida! Siempre ahí misteriosa, discreta, escondida entre los quehaceres que nos distraen de lo más importante. A veces tan cegados por lo material, por las cosas, por lo burdo, y olvidamos lo más importante. La vida… La vida y su fuerza, su poder, el amor. El poder del amor… 

 

 

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6 respuestas a “Lejana o cercana vida

  1. Me vas a permitir compañero peregrino… animarnos recurriendo al viejo poemario…

    Dijo Almitra: Háblanos del Amor.
    Y él levantó la cabeza, miró a la gente y una quietud descendió
    sobre todos. Entonces, dijo con gran voz:
    Cuando el amor os llame, seguidlo.
    Y cuando su camino sea duro y difícil.
    Y cuando sus alas os envuelvan, entregaos. Aunque la espada
    entre ellas escondida os hiriera.
    Y cuando os hable, creed en él. Aunque su voz destroce nuestros
    sueños, tal como el viento norte devasta los jardines.
    Porque, así como el amor os corona, así os crucifica.
    Así como os acrece, así os poda.
    Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras más tiernas
    ramas, que se estremecen bajo el sol, así descenderá hasta
    vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra.
    Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos.
    Os desgarra para desnudaros.
    Os cierne, para libraros de vuestras coberturas.
    Os pulveriza hasta volveros blancos.
    Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles.
    Y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis
    convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios.
    Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los
    secretos de vuestro corazón y convertiros, por ese conocimiento,
    en un fragmento del corazón de la Vida.
    Pero si, en vuestro miedo, buscareis solamente la paz y el placer
    del amor, entonces, es mejor que cubráis vuestra desnudez y os
    alejéis de sus umbrales.
    Hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero no con toda
    vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas.
    El amor no da nada más a sí mismo y no toma nada más que de sí
    mismo.
    El amor no posee ni es poseído.
    Porque el amor es suficiente para el amor.
    Cuando améis no debéis decir: “Dios está en mi corazón”, sino
    más bien: “Yo estoy en el corazón de Dios.”
    KHALIL GIBRÁN
    EL PROFETA (1923)

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  2. “O estás conmigo o estás contra mí”. Y no. Hay matices. Muchos de esos aguafiestas de los que hablas simplemente tenemos una opinión distinta, una forma diferente de ver las cosas, ni mejor, ni peor, diferente, pero es que si no se te da la razón al 100% en TODO lo que haces ya pasas a formar parte del enemigo, de los aguafiestas. No te vendría mal un poco de autocrítica, no de la que falsamente te echas encima, sino escuchar de verdad a los demás porque pareces un dictador. Y es una pena porque O Couso es un espacio genial, de fraternidad y ayuda desinteresada, pero bajo mi punto de vista y el de muchos otros, y otras, coartar la libertad de expresión como tú haces es cortar las alas del proyecto. Puedes mirar a otro lado y borrar el comentario, hazlo si quieres, es lo que siempre haces, intentar eliminar a quien piensa diferente.
    Sergio

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    • Gracias Sergio por tu comentario crítico. No sé de donde nace mi “dictadura” en un lugar donde todas las decisiones se intentan realizar desde el consenso (además llevo cuatro meses sin tomar ninguna decisión por un asunto personal en todo lo que allí se está realizando). Es cierto que hay unos acuerdos y unos principios comunes que hay que respetar y proteger para que el proyecto no se desmadre y siga adelante, pero más allá de eso, no recuerdo haber participado en ninguna dictadura o toma de decisiones que tuvieran como fin coartar la libertad de expresión. Si a la gente le gusta el proyecto pero quiere cambiar sus principios y acuerdos para adaptar el proyecto a su forma de ver las cosas, pues es posible que entremos en desacuerdos. No critico al que piensa diferente, solo a los que insultan sin fundamento y a escondidas (esos son para mí los aguafiestas), sin mostrar su rostro, su nombre o quien es de verdad. De hecho no conozco a ningún Sergio de Segovia, pero bueno, el mundo está lleno de paradojas y contradicciones. Yo tampoco soy un ejemplo a seguir en nada, solo hago lo que puedo y como puedo, y ahora mismo, en la categoría de voluntario… Si quieres mostrar tus puntos críticos con el proyecto estás invitado a participar en el mismo, los que están allí te escucharán con el corazón abierto, como siempre hacen… Un abrazo y gracias por el comentario…

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