El amor a la belleza


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Querido L.,

me ha emocionado tu escrito. La verdad es que han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos. Me alegra mucho todas las noticias que cuentas, especialmente lo de tu sobrino, lo cual es motivo de gozo. Una nueva vida, un nuevo ser encarnado, un nuevo sentido para la comunidad y para la familia. Aunque no la conozca personalmente, le deseo todo lo mejor a tu hermana y por supuesto a tu sobrinito. Felicidades tío.

Dime a qué dirección te envío el librito de Ramiro y mío. Me hizo especial ilusión escribirlo junto a él. Recuerda que nos conocimos en una de las presentaciones de Ramiro y mira como es la vida. Siempre tan sorprendente si conseguimos verla con esa generosidad del tiempo y la perspectiva.

Sí amigo, amor es relación, por eso sé que algo me amas. De alguna forma siempre estás ahí, siempre tienes un momento para relacionarte con el otro, para compartir tu afecto y cariño, para dar un trozo de ti. Algún día tendremos que dedicar el capítulo de alguna obrita para explicar la milagrosa conjunción entre dos entidades de mundos diferentes. Lo especial de todo es que de alguna forma, al aceptar al otro, al diferente, al distinto, estamos aprendiendo a aceptar una parte muy íntima nuestra. Es como decir que desde algún punto de la transcendencia aprendimos a relacionarnos con el otro, es decir, con nosotros mismos. Quizás por eso sea necesario compartir la buena noticia de que me escribí con nuestro común amigo y hemos quedado por fin en vernos este verano, en agosto. A ver qué tal va el reencuentro y a ver si somos capaces de rescatar tantas cosas.

Lo de O Couso es difícil de explicar. A medida que pasan los días aquí voy descubriendo el verdadero sentido de todo. Recuerdo las vidas de Thoreau o Whitman y los imagino juntos en aquel joven pueblo americano de Concord junto a su mentor Emerson. Emerson diría a sus discípulos: la naturaleza sirve a otra necesidad del hombre aún más noble: el amor a la belleza. Creo que aquí en O Couso hemos encontrado ese refugio donde poder apreciar más directamente esa belleza. Es un contacto íntimo, profundo, desnudo ante los acontecimiento diarios, con sus pruebas y sus misterios. La naturaleza tiene algo difícil de descifrar y descubrir en las grandes ciudades. Aquí la lluvia y el sol y el viento y la tierra forman un quinto elemento traslúcido, una especie de movimiento silencioso que hace temblar alguna membrana interior sintiendo la vida con mayor intensidad. Aquí inevitablemente te vuelves poeta y nace un diálogo con la Creación más directo, más sonoro, más profundo. Este es sin duda el lugar desde el cual se puede saborear ese amor a la belleza. O Couso no es más que eso, un proyecto vital que tiene que ver con el ser y el descubrimiento de la vida, de su misterio.

Me alegra mucho el sentido de servicio que observo en tus palabras y sentir. Eso denota ya una madurez consolidada tal y como lo expresas. Sin duda, y no todo el mundo lo sabe, una vez has conseguido servirte a ti mismo el siguiente paso es servir a la familia y a la comunidad. Es así como hemos sobrevivido como especie durante tantos siglos. Y es así como la belleza y el misterio de nuestra propia naturaleza se manifiesta. Dios nos ha querido para servir a su creación, y a eso nos debemos. Podemos tardar más o menos en darnos cuenta, pero servicio es la palabra clave de todo. Incluso en algunas antiguas tradiciones iniciáticas, donde después de pasar por el silencio meditativo (aprendiz) y el conocimiento y aprendizaje (compañero) llegas a la maestría, es decir, al servicio a los demás. Este servicio a los demás es la única puerta para poder entender algunas claves esenciales. La introspección y el aprendizaje no tienen sentido sin el compartir.

El tema Séneca es una cuestión económica y de tiempo. El alzheimer de mi padre va creciendo de forma rápida y me siento con la necesidad vital de ayudarles como pueda, especialmente a mi pobre madre que este verano la he notado bastante agotada. Ya sabes que mis padres me dejaron algún dinero hace unos años para empujar la editorial y terminar la casa. Ahora creo que ese dinero lo necesitan más que yo y la única forma de devolverlo es intentar vender la editorial. Existen cuatro interesados de momento que están valorando la compra. Estos años la editorial ha ido bien. Conseguimos algunos éxitos y ganamos algo de dinero que hemos invertido en la compra de O Couso y en dejar las cuentas de Séneca saneadas. En fin, me da pena desprenderme de esta joya y de todo su valor simbólico pero si no queda más remedio ese será el camino. El stock de la editorial es de 250 mil euros en libros actualmente. La editorial se vende casi por la mitad de ese stock. Si alguien la comprara quedaré libre de deudas y seguramente empezaría de nuevo con una editorial más pequeña editando libros de alta calidad, muy seleccionados, como hace Jacobo Siruela con Atalanta, y acompañados ahora sí, de la experiencia de todos estos años. De todas formas, si se te han ocurrido otras ideas no dudes en compartirlas, me hará ilusión escuchar cualquier propuesta o idea. Como tú dices, más allá del valor editorial Séneca tiene un valor simbólico que no tiene precio.

Por lo demás estoy bien. Exceptuando la inquietud inevitable por el estado de salud de mi padre, interiormente me siento equilibrado y feliz por ver que todos esos sueños se van cumpliendo poco a poco, realidades que vienen acompañadas de nueva siembra para el futuro. Es hermoso crear, formar parte de la belleza de la Creación. Con la editorial he descubierto el poder de crear sueños propios y ajenos. Cada libro ha sido como un trozo de creación. Ahora siento la necesidad vital de seguir cocreando con mayor compromiso. Me seduce mucho la idea de esas personas que no poseían nada pero que lograron crear emociones e ideas que han durado miles de años. Buda, Jesús, Laotzi, Whitman, Cervantes, Mozart… Ellos crearon algo bello para nuestra humanidad que perdura en el tiempo por su poder y grandeza. Cuando construí mi casa me sentí satisfecho pero pronto descubrí que no era suficiente. Una casa puede durar cien años, o cinco siglos como la casa que ahora estamos rehabilitando. Pero una idea, una emoción, una poesía… Eso puede ser eterno…

Un abrazo sentido querido Luis, y nos vemos pronto en alguna parte… Gracias por permanecer ahí, sigues siendo para mí un ejemplo de muchas cosas, especialmente en lo referente a la relación, es decir, al amor.

Con el cariño de siempre, tuyo,

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