La sociedad glotona


a

Constato la devastación actual, la alarmante desaparición de especies vivas, ya sean vegetales o animales, y el hecho de que, debido a la densidad demográfica, el ser humano vive en una especie de régimen de envenenamiento interno. Pienso en el presente y en el mundo en el cual voy a terminar mi existencia. No es un mundo que me guste“. Lévi-Strauss

 

A veces uno siente miedo de enfrentarse a esta locura constante que nos envuelve. El antropólogo francés Lévi-Strauss acusaba a la sociedad parisina de “glotona”. “Más o menos cada cinco años necesita llevarse algo nuevo a la boca”, ironizaba. Realmente no es algo que haya remitido. Más bien es algo que va creciendo sin remedio en el imaginario social, que se ritualiza en cada acto de nuestras vidas casi como algo “normal” o “sagrado” hasta el punto de que la glotonería, sea del tipo que sea, ahora se exige, se reclama hasta la amenaza si hace falta. Sí, esa glotonería se está volviendo obscena y da miedo.

El sábado participé por primera vez en muchos, muchos años, en una boda de un familiar cercano. Este tipo de actos sociales siempre me han dado cierta urticaria y los he evitado al máximo porque siempre me han resultado algo glotones, pero dada la avanzada enfermedad de mi padre y dado que hacía muchos años que no veía a más de un familiar pensé que sería necesaria cierta presencia. Realmente disfruté del acto aunque no comulgue con ciertos ritos y terminamos en la cama a eso de las cinco de la madrugada, más por complacer a mis padres que por propia voluntad.

Como era natural, al día siguiente me desperté tarde, muy tarde. Comimos algo y aunque era domingo avancé algo de trabajo en la editorial. Suelo tener el móvil siempre apagado, fuera de cobertura o en silencio. Mi timidez siempre me ha alejado de ese sonido molesto e inoportuno y delego casi siempre las llamadas a alguien. Como tenía que enviar unos archivos a la imprenta localicé el móvil y vi un montón de llamadas de una persona a la que he visto una sola vez en mi vida y luego unos mensajes que empezaban de forma paciente a solicitar algo para luego transformarse en exigencias que rozaban casi el insulto o la intimidación. No daba crédito.

Me di cuenta en ese instante de lo vulnerables que somos. De los riesgos que conlleva entreabrir la puerta, aunque sea compartiendo reflexiones o sueños o tristes trópicos, como hacía Strauss, y de repente verte mancillado por arrebatos e intimidaciones. Lo siento si no contesto al teléfono. Lo siento si no tengo por costumbre complacer todo cuanto me gustaría. A veces uno se queda sin fuerzas y mira las circunstancias con cierta lejanía. A veces simplemente uno tiene ganas de estar en silencio, paseando junto a la muda presencia de la soledad sin esperar nada a cambio. Sí, a veces uno es humano, y aunque las letras nos eleven hacia planos más angélicos y poéticos, a veces, y lo siento, no puedo soportar amenazas de ningún tipo. Así estoy aún, estupefacto, asombrado por la condición humana, la mía propia, por no saber qué hacer ni qué pensar cuando alguien amenaza en ir a buscarte para… vete tú a saber qué sólo porque ese día no te apetecía contestar llamadas. Sí, así somos en nuestra extraña y glotona condición humana, una especie que se envenena a sí misma y que vive marchita sus últimos días.

 

Anuncios

2 thoughts on “La sociedad glotona

  1. Hay un libro de Konrad Lorenz, “La decadencia de lo humano”, que profundiza en el tema de los desafíos cada vez más poderosos a que es sometido el hombre en la sociedad mercadista y tecnológica. Su capacidad adaptativa del hombre es puesta a prueba; entonces, este corre el riesgo de perder su humanidad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s