Salud y enfermedad


DSC_0704

Hoy me sentaba en la escalera de la casita familiar que tenemos en Córdoba junto a mi padre, el cual padece un alzhéimer avanzado. Él me miraba en silencio mientras gruñía con ese mal humor característico de la enfermedad y yo hacía lo mismo en silencio, contemplando con cierta tristeza como la merma de salud desemboca en algo tan atroz como la enfermedad.

Sentía pena por la situación. Especialmente pena por saber y observar que nadie nos educa para afrontar la enfermedad. Mi madre, consumida por el continuo cuidado de su pareja enferma afronta con sumisa paciencia la dureza de la situación.

También es evidente que nadie nos enseña a conservar la salud. Vemos diariamente como esos insalubres hábitos ordinarios, y ya no me refiero solo a los que afectan directamente a nuestro espacio físico, están ahí mermando de forma invisible nuestra fortaleza.

Es cierto que no podemos controlar al cien por cien nuestro vigor. Podemos evitar algunas cosas obviando en nuestra vida ordinaria hábitos como el tabaco, el alcohol, las drogas, el mal humor, el mal carácter, el stress, los malos pensamientos. Eso ayuda a mantener cierta higiene y salubridad. Los factores genéticos de familia y raza afectarán indudablemente, pero también los accidentes y los abusos. Realmente lo milagroso es estar absolutamente sanos. Especialmente a medida que avanza la edad, una tendencia forzada gracias a los avances médicos empeñados en alargar la vida a costa de casi todo.

La enfermedad de alzhéimer sin duda es terrible para el que la padece, pero especialmente para el conjunto de personas que están al cargo del enfermo. Son ellos los que terminan en un estado frágil y desamparado. El Estado, tan preocupado en pagar ejércitos, coches oficiales y cargos vitalicios, rescates bancarios e intereses deudores no tiene tiempo para encargarse de las familias que padecen este tipo de crisis en su ciclo vital.

¿Qué hacer ante estas situaciones? Sólo se me ocurre pensar en la tradición. Antiguamente era la comunidad la que cuidaba de los niños y los ancianos enfermos. Creo que la nueva comunidad, esa que esta resurgiendo de las cenizas de esta civilización deberá prever los mecanismos suficientes para poder atender de forma solidaria y amorosa todo tipo de situaciones. Mientras trabajamos por esa utopía, seamos conscientes poco a poco de nuestra salud y cuidemos todo lo que podamos de ella. Nos va la vida, la nuestra y la de los que nos rodean.

Anuncios

10 thoughts on “Salud y enfermedad

  1. El Alzeimer es la desconexión de la realidad.. El ‘quiero que estén conmigo, pero yo no no quiero estar con ellos’. Parte de un conflicto de separación y agresión, formas autoimpuestas.
    La enfermedad siempre tiene un sentido biológico, y que nace de las emociones no expresadas. Porque el cuerpo no enferma, somos nosotros los que lo enfermamos.
    Es absurdo tratar la enfermedad sin tratar la causa biológica, la emoción oculta, hacerla consciente para reparar y así sanarse.

    Me gusta

  2. Desde un punto de vista más subjetivo (tú ya sabes), te diré Xavi, que dada la situación, es mayor el sufrimiento de quien padece los cuidados de la persona enferma que el propio afectado; ocurriendo que de no pedir ayuda a tiempo se puede irremediablemente caer en el conocido como mal del cuidador: un agotamiento físico y mental que concluye en depresión, sentimiento de culpa por la impotencia ante los avances de la enfermedad y pérdida de las relaciones sociales y familiares.

    Es en este caso más importante que tu madre disfrute al menos de un par de horas al día para ella. Necesita desconectar. Soy conocedor de lo dificil que resulta algo así, y más ahora con los “ajustes” en servicios sociales que limitan la posibilidad de recibir ayuda de personal cualificado en los cuidados al efecto. Quizá llamando a alguna puerta (servicios sociales,voluntariado, etc) consiguierais alguna mejora si cabe.

    Un fuerte abrazo.

    Me gusta

  3. Xavi un gran abrazo!! recordando que hay un “lugar” en donde lo que sucede es lo que debía suceder- con todo el respeto del amor(del que soy capaz en este momento de mi existencia) decía Ramana :dios conduce.

    Me gusta

  4. Hay enfermedades degenerativas muy malas, terribles, que conmueven el alma y para las que no hay una respuesta comprensible, ya sea por propio daño o ajeno, la respuesta se pierde en un continuo ¡porque! se puede cuestionar el sentido del mal para encontrar un atisbo del bien, porque de tanto dolor y sufrimiento, que sentido tiene, que debemos aprender, es necesario, es porque, y cuando el daño, la torturas físicas y psicológicas los malos tratos la desconsideración la desvalorización los malos modos y formas en general vienen a invadir tu espacio físico y mental de la peor cobarde y mezquina naturaleza humana en un inmovilismo más propio de épocas feudales que de personas que se jactan de bondadosas y compasivas y de haber sufrido las peores injusticias, como se puede mantener la salud ante hechos atroces, que hacer ante estas situaciones, la comprensión dentro de un dialogo, el contacto humano, la comunicación…

    Me gusta

  5. Mucho cariño para tu padre y también para tu madre. Nuestro concepto de la enfermedad y la salud es manifiestamente mejorable. En esa sociedad utópica que tu te has empeñado en construir se verá la salud y la enfermedad desde otra perspectiva, se tendrán en cuenta las emociones, las nuestras y las de nuestros ancestros, el cómo nos alimentamos, el vivir una vida responsable y consciente. Y seguro que gozaremos de mejor salud y enfermaremos menos.
    Entre tanto estaría bien comenzar a buscar por caminos diferentes a los de la medicina convencional, ir a las raíces, al sentido oculto del síntoma que se manifiesta a través de la enfermedad.
    El cuerpo humano visto de esa manera es fascinante, no deja de hablarlos minuto a minuto, solo está esperando a que sepamos escucharle y convertirle en lo que realmente es, nuestro aliado.

    Me gusta

  6. Todo mi amor y apoyo, Javier. El alzeimer es algo terrible y desde la medicina oficial se ofrecen pocas soluciones, así que creo que tiene razón la persona que te propone que busques también otras alternativas. Tengo una amiga que es fan de Enric Corbera que parece que hace “milagros” en casos de cáncer, pero no sé si en esto podrá hacer algo. ¿Y Suzanne Powell? ¿No es amiga tuya?

    Fuerte abrazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s