De sexo, vacas y amor


a

Esta misma noche me llamaban desde Colombia para una entrevista de radio. El otro día fue México, algunas periodistas de la Universidad Carlos III, radios nacionales y algún conocido escritor interesado por lo mismo: el sexo. Realmente a pocos les interesa que hable de la nueva cultura ética, de las utopías, del apoyo mutuo o la cooperación. Ninguno de esos libros o temas ha interesado tanto. Pero en cuanto hablas de sexo te llaman de todas partes. Lo divertido es que yo no hablo de sexo, sino del no-sexo, de la asexualidad. Pero incluso eso entusiasma, más como rareza, porque del verdadero interés hacia las cuestiones profundas, hacia la raíz del asunto, a pocos le importa.

Nadie pregunta sobre el amor, sobre su magnitud, sobre su quintaesencia. Nadie se interroga sobre su verdadero sentido. Nadie se para a pensar que quizás esa palabra podría terminar con los problemas del mundo. Me amas, te amo, y parece que todo va mejor. Amo al escarabajo, a la liebre, al gusano de seda, amo a la brisa, y a la mar, y el tintineo de esa tienda que te recibe con un cascabel. Cuando me llaman de la radio no se interesan sobre si amo o no amo. Si practico el amor con el abedul o el castaño, con el lagarto o la mariposa. Nadie me interroga sobre el sabor meloso de esa vibración alta, o qué siento cuando rozo suave el tímpano de una flor.

¿Cuándo descubriste que eras asexual? Me preguntaban hoy. Debí contestar algo así: cuando descubrí mi capacidad de amar más allá de las formas. Cuando descubrí el secreto cósmico del intenso amor. Un amor humano, por supuesto, fraguado por sus propias limitaciones, pero amor al fin y al cabo, tan sensible como el que permita saber sobre la amplitud de la vida. Tan extenso como ese halo de imaginación activa que recorre el cosmos.

Me hubiera gustado que hoy me preguntaran sobre ese amor. ¿Cuándo descubriste que amabas? Les hubiera recordado aquel adolescente viaje al sur de Francia, aquel prado verde donde había unas vacas, donde me acerqué por primera vez a la textura de su roce y pude penetrar mi mirada con la suya. Fue allí, junto al rostro inocente de ese gran herbívoro cuando descubrí mi capacidad de amar. Su mirada, reflejo de eones de domesticada compañía me hizo reflexionar sobre la ingesta de su carne. Quizás fue el roce de su contemplación lo que me hizo comprender la innecesaria brusquedad de alimentarnos de seres tan tiernos y amables. Pero claro, ¿quién iba a comprender que la sensibilidad del amor pueda albergarse en la mirada de un rumiante? ¿Se imagina alguien la posibilidad de hablar sobre las vacas y su mirada en un programa sobre sexo? Nadie podría entenderlo. Pero ahí reside el misterio de toda promesa. Me volví asexual cuando comprendí la relación directa entre violencia, narcóticos psicológicos e ilusión social. Todo un conglomerado de mentiras que se gestionan y sustentan por una larga noche oscura del alma social.

Quizás algún día alguien se atreva a hablar en la radio sobre vaquitas, sobre amor y sobre redención humana. Quién sabe. Quizás lo haga yo mismo en la próxima entrevista, cuando me pregunten si voy al baño a masturbarme y responda algo así: “ustedes miren a una vaca fijamente a los ojos, observen su alma guía y luego vayan al baño o a la cocina e intenten comer su carne”.

Anuncios

5 thoughts on “De sexo, vacas y amor

  1. Somos sexo desde que nacemos, Javier, eso es así.
    Otra cosa distinta es decidir no hacer uso de tu sexualidad para las relaciones, respetable en todo caso.
    Mi anterior pareja siempre me decía que la sodomía era un ‘acto de amor’ ..porque entendía que contenía la confianza y entrega plenas que requiere un acto realizado con amor.

    La mayoría de la gente entiende el amor como algo pasajero, superficial y de consumo rápido. Creo que sin la profundidad de nuestros actos nada es auténtico ni contiene amor, solo son juegos de artificio. Efímero

    Me gusta

    • Querida Bell, somos amor desde que nacemos. El sexo es un invento de la naturaleza para procrear y poco más, otra cosa es que nuestra civilizada civilización haya hecho de lo sensitivo y placentero un narcotizante efímero para tenernos distraídos. El sexo no es más que una transformación poética de nuestros anhelos cósmicos. Queremos descifrar sus misterios en el propio acto efímero, seguramente porque vivimos una vida que se caduca en cuanto eso se extermina. Nuestra civilización ha empoderado el sexo como si fuera un nuevo dios. Bienvenido sea, pero sepamos medir las cosas desde sus propios fundamentos. Como bien dices, la gente hace de lo inmortal efímero, centrando su mirada en lo pasajero. un abrazo y gracias por el comentario…

      Me gusta

  2. Hola Javier. Estoy contigo porque a mí me está sucediendo lo mismo desde que publiqué “Diario de una asexual”.
    No creo que seamos sexo, somos seres sexuados eso sí, pero yo, y lo digo desde el conocimiento que mi formación y experiencia me dan, creo que somos amor desde que nacemos y que, lamentablemente, nos vamos contaminando a lo largo de la vida. Aclarar una vez más que un asexual no decide no hacer uso del sexo, simplemente siente el sexo de otra forma y ahí está la diferencia fundamental. Tampoco puedo, ni quiero, creer que la gente entiende el amor como algo pasajero. Yo amo a mis padres y a mis amigos y siento que nada va a cambiar eso nunca. El sexo sí es pasajero y tiene, sin duda, motivos biológicos para serlo.
    Creo también que si el sexo despierta tanto interés es debido a que lo vivimos de forma dramática y no como algo natural. La gente habla de su tránsito intestinal cuando padece hemorroides, estreñimiento o colitis, es decir, cuando causa problemas, nunca cuando todo funciona de manera saludable y normal, y lo mismo pasa, en mi opinión, con este tema. Deseo y anhelo que llegue el día en que todos y todas podamos disfrutar de nuestra sexualidad a nuestro gusto sin que ello sea un problema para nadie. El otro día escuché a un psicólogo decir que así será dentro de 20 años. Mientras tanto, pido respeto, de ese que empieza por uno mismo y que es extrapolable a los demás. Cuando aceptemos que todos somos iguales dentro de nuestras diferencias habremos dado un gran paso en la evolución humana.
    Saludos Javier y gracias por compartir tu visión del mundo, resulta reconfortante y esperanzadora.

    Me gusta

    • Gracias querida Lucía por la reflexión. Ayer fue divertido ver el interés que hay en la sociedad por algo que, al parecer, resulta importantísiiiimooooo… Es la hipocresía en la que vivimos. Nos pasamos horas y horas hablando de sexo, de cotilleos, de comida, de moda, y olvidamos que en lugares como Birmania acaban de ahorcar a unos niños por no sé que cosas de la religión. Sigamos pues narcotizados y alejados de lo fundamental… besitos…

      Me gusta

  3. El capitalismo sigue progresando en su labor de hacer mercancía con el cuerpo de las mujeres -y cada vez más con el de los hombres-, la imagen y el sexo. Objetivo final: vender más de lo que sea y cómo sea. Resulta cada vez más imposible vivir tu afán por el sexo o por el no sexo con naturalidad porque la publicidad se infiltra por todas partes grabando en nuestras mentes que lo importante es ser sensual/sexual, eternamente joven. El otro día observaba la cara de mi hijo de ocho años ante un anuncio de bikinis en televisión. “¿Por qué se mueve tan chulita esa chica mami?”. Me di cuenta de que tengo tarea por delante. Explicarle que esa imagen de la mujer es la que le van a calzar a partir de ahora vaya por donde vaya. Se tronchaba de risa cuando le respondí: “¿Tú ves el absurdo de ese anuncio?. ¿Te imaginas que todas las mujeres fuéramos por la calle moviéndonos así, en las oficinas, en los colegios, en el super…?”
    Enhorabuena por tus reflexiones Javier. Son aire fresco.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s