Desnuda y sola, dueña de tu existencia sublime


Desnuda

Querida G.,

la suerte de tener mala memoria, como la mía, es que siempre estoy viviendo en el eterno presente, instalado en él, me pregunto de qué manera puedo ser más libre y de qué manera puedo ayudar a liberar almas atrapadas, almas que desean dar un grito fuerte a la vida. Carezco también de memoria futura, así que en esa ceguera mía, me dejo llevar por la profunda intuición del momento, por el desplome energético de eso que vagamente llaman alma, consciencia, o lo que sea. Me imagino así también en anciana edad, pidiendo a gritos tener fuerzas para seguir adelante, buscando entre luminarias momentos de lucidez para albergar la esperanza de que algo bueno habrá que dejar aquí, en este planeta, antes de la renuncia final.

Esa desmemoria tiene sus ventajas. Ya no hay tiempo para el lamento, para la pena, para el sufrimiento. Incluso en los peores momentos me pregunto qué es lo mejor para ese instante y de qué manera puedo influir positivamente ante la gravedad del asunto. De ahí que nunca me preocupe si tengo o no recursos, si tengo o no para comer hoy, si tengo o no amor, comprensión, dinero, ambición. Quizás a veces pienso que de tener alguna obsesión, sería la de mantener mi cuerpo físico en perfectas condiciones de salud para poder seguir viviendo de forma libre y desapegada, sin necesitar nada, sin requerir nada excepto fuerzas suficientes para ayudar al prójimo en su periplo cósmico. De pedir algo a la vida sería precisamente eso, más vida para poder llenar de alegría y humor esos espacios donde a veces la trémula noche esparce sus alaridos oscuros.

Por eso aprovecho para animarte, que viene de ánima, y para llenarte de luz, de lucidez, que es algo más que la ausencia de oscuridad interior, que es aquello que nos impregna de una visión diferente, que nos acerca a esas dimensiones ocultas y esotéricas que están más allá de lo ordinario. No temas levantar la mirada a los requisitos del alma. Ella baila igual que nosotros y canta y se esmera por impulsarnos hacia otras esferas más luminosas. Pero cuando pasamos la mayor parte de nuestra vida entre lamentos, empobreciendo nuestra actitud con heridas de guerra incurables, entonces el alma se retira creando una amnesia total y una vida pobre, al menos interiormente pobre. Pero cuando le damos alegría, aceptación, cuando nos arrodillamos una y o otra vez en perfecta sintonía humilde ante los acontecimientos de nuestra vida, cuando aceptamos lo que somos con sumisa consciencia y vemos nuestros límites y nuestros defectos y entonamos nuestra resurrección psicológica como un nuevo nacimiento hacia la esperanza, entonces el alma vuelve y baila con nosotros y nos da fuerzas para seguir adelante. Nos anima.

Mira a tu alrededor. La vida nos ofrece diariamente motivos suficientes para estar agradecidos. Un trozo de pan, un poco de agua, un día luminoso, un paseo, una lluvia, el abrazo inesperado de un amigo, el canto de un ruiseñor o el vuelo de un águila, el lamido de un perro o la mirada de ese desconocido atrevido que fija su punto de quietud en nuestro espíritu alado. Hay tantos motivos para despertar felices, para entonar un canto a la alegría, al despertar, al avanzado momento del agradecer…

Te mando un abrazo inquieto y poderoso, llénate de alas y disfruta de la vida, en este presente, desnuda y sola, dueña de tu existencia sublime…

Anuncios

3 thoughts on “Desnuda y sola, dueña de tu existencia sublime

  1. No tengo palabras para expresar como ha tocado mi alma lo que has escrito. Ciertas experiencias duras nos apartan de la verdadera realidad, llenándonos de sufrimiento, miedos, inseguridades…cuantas veces me ha dado la sensación que sobrevivía en lugar de VIVIR. Mi alma pugna por volar, reír, saltar…. Trabajo incansablemente por alcanzar la consciencia que me libere de este eterno levantarme y caer. Con tus palabras me has dado luz, un camino que seguir, me has hecho recordar que es lo importante. Muchas gracias y un fuerte abrazo

    Me gusta

  2. Gracias a vosotras que sois parte de la inspiración. Amor es relación, al mostrar nuestras alegrías y compartirlas, de alguna forma estamos avivando el fuego interior, estamos llenándonos de esa paz necesaria para afrontar los retos de la vida… un abrazo sentido…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s