Día 5. Revolución solar en el bosque


DSC_0527

Justo hoy hace un año celebraba mi cuarenta aniversario caminando durante cuarenta días como un peregrino más en el Camino de Santiago. Pasé la noche de mi cumpleaños tumbado en el suelo de la iglesia de Grañón, en un lugar especialmente hermoso y lleno de esa magia que uno desea encontrarse en el verdadero caminar. Ese día ni siquiera podía imaginar que un año más tarde se iba a cumplir uno de mis más anhelados sueños. Para celebrar la transición solar adecué un lugar especial en el bosquecillo más cercano, creando un círculo alrededor de un gran abedul de nueve largos troncos que albergaba en su seno un pequeño nido. Me pareció hermoso y simbólico, así que despejé la zona creando un gran círculo alrededor. Lo decoré con abundante cuarzo blanco que en esta zona abunda he hice un improvisado asiento con una piedra de pizarra. Dos mañanas me llevó adecuar el lugar y traer los cuarzos y la pizarra. Pero el resultado mereció la pena.

Ahora este bosquecillo que tengo justo en frente de las caravanas tiene un punto consagrado al hogar, al nido, a la morada que dará refugio y calor al resto de peregrinos. Tras hacer un pequeño ritual pasé un día agradable y tranquilo, saboreando mi nueva edad y el nuevo reto que se presenta por delante. Dos años consecutivos he pasado mi noche de cumpleaños en el Camino. Todo apunta a que serán muchas más si todo va bien y la constancia lo permite. Todo anota a que el reto de construir un punto de luz en la mente del Arquitecto será la misión de aquellos que albergan la esperanza de diseñar y edificar las bases del nuevo mundo. Construir ese nuevo mundo es servir al alto ideal de la nueva ética, de la nueva moral que debemos levantar entre todos. Es tomar responsabilidad y parte del reto que nos viene encima como individuos y humanidad.

A partir de ahora nace una nueva coordenada experiencial diferente, responsable e inquieta. Aquí hay una especie de punto de quietud desde donde se puede observar la impermanencia. Mientras veía atardecer tras las montañas que rodean este lugar también montañoso, observaba como el viejo roble mecía sus hojas ya verdes, como los pájaros danzaban de una rama a otra alegres, despidiendo el viejo día, como las nubes surcaban de un lado para otro viajando quién sabe hacia donde y quién sabe porqué. Los rayos se colaban entre los surcos de la verde hierba y cristalizaban en el agua del arroyo. Veía la perfección en todas esas cosas y sentía el deseo interno de pertenecer a la misma. La creación misma no merece más que abracemos sus regazos y nos fundamos con sus partituras.

Dice el vecino que por aquí hay ardillas, jabalíes, ciervos, lobos, zorros… Podía ver las vacas y alguna yegua pero sin rastro del resto, quizás porque prefieran vivir lejos de nosotros o porque nos observan también desde lejos. Me gustaba mirar mientras se iba el sol, a dos luces, en la frondosidad de los bosques cercanos por si podía ver el rastro de alguno de esos animales. Quizás por las noches alguno se acerque curioso y visite las caravanas. Quizás también lo hagan duendes, gnomos, hadas y elfos. Quizás como son seres que trabajan en otra dimensión les ocurra como al lobo y la cierva, deambulan en lugares alejados de los humanos continuando en silencio su magna tarea. Me gustaría ser uno con ellos y formar parte de ese baile salvaje hacia la creación.

Anuncios

6 thoughts on “Día 5. Revolución solar en el bosque

  1. Felicidades Javier, soy Rosa del alba como dice Emilio. Te sigo cada día y tus palabras son de ángel del cielo por los caminos de la vida. Feliz cuando las leo, Un abrazo desde mi corazón.

    Me gusta

  2. Hola Javier:
    Tu no me conoces, pero yo te sigo en cada una de tus sentidas palabras, en cada uno de esos sentimientos tan universales que te afloran tan fácilmente y que no me cabe la duda que pertenecen a un ser especial con el que me siento tan identificada…Gracias por el regalo diario de tus profundas reflexiones.
    ¡Que Dios te bendiga¡
    Desde el sur un cariñoso y fraternal abrazo

    Me gusta

  3. Sé que ya es tarde y pasó tu revolución, pero yo también te deseo de todo lo bueno lo mejor querido Javier. Estoy muy contenta de que OCouso sea ya una realidad en vez de una utopia… de alguna manera siento que también pasaré por allí más tarde o más temprano a dejar lo que pueda 😉 Mis pensamientos estan con vosotr@s deseandoos bendiciones y energías cósmicas para que todo siga “camino”
    Felicidades con retraso pero muy grandes 🙂
    Abrazo fuerte Javier

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s