El encuentro de los pájaros


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Hoy ha sido un día cargado de señales. Durante todo el trayecto a Huelva íbamos hablando de la bandada de pájaros. Cuando hemos llegado, había justo detrás de la mesa donde nos han colocado once pájaros, la bandada, precedida de una abubilla. Para nosotros ha sido impresionante y también la confirmación de que a veces vivimos en una especie de relato mítico-fantástico difícil de descifrar. El caso es que cuando íbamos para el sur y hablábamos de la bandada, con la abubilla al frente, se nos presentó un majestuoso arco iris que confirmaba que hoy sería un día especial. Nunca pudimos imaginar que esa abubilla y sus pájaros restantes estarían esperando a cual misteriosa sincronía.

Lo cierto es que para algunos el día de San Valentín es el día de los enamorados porque su fiesta coincide con el momento del año en que los pájaros empiezan a emparejarse. Y sin duda hoy los pájaros, la bandada, parecía querer emparejarse en un acto de amor conciliable con el misterio y la vida, con los símbolos y las sincronías milagrosas. El pájaro, el ave, que siempre ha representado el alma humana en plena libertad, hoy se manifestaba rotundo, como una señal fija que nos mostraba el Camino a seguir.

Es difícil comprender que en todo viaje hay siete peligrosos valles. Los observadores atentos los identifican como las moradas del amor, de la gnosis, del desapego, de la Unicidad, de la perplejidad, de la pobreza espiritual y del anonadamiento. A veces, cuando emprendemos el viaje tendemos a endiosarnos, perdiendo enseguida la perspectiva de la humildad, la visión del arrodillarnos ante la inmensidad, creyéndonos nosotros mismos como parientes cercanos de la altitud. Olvidamos que toda búsqueda empieza desde la ceguera, más tarde desde la inclinación, arrodillándonos humildemente ante la enseñanza del camino, y luego, inevitablemente, llegan el resto de las pruebas. Todas las tradiciones coinciden en que el viaje nos transforma y es cuando terminamos el mismo cuando se revelan los secretos y los tesoros que siempre estuvieron ahí, bajo nuestros pies, enterrados en nuestros propios corazones. Mientras, sus trampas nos esperan y nos aguardan pacientes. Las trampas de la ilusión, de la ceguera, del endiosamiento falso, de la mentirosa y engañosa falsa humildad, del creernos en posesión de algún tipo de verdad, de las complejas contradicciones a las que nos enfrentamos, vendiendo nuestra alma al mejor postor o a la más cómoda situación. Son tantas las pruebas a las que nos enfrentamos cuando decidimos emprender el viaje, el mágico vuelo del alma, y tan fácil resulta caer en ellas.

El lunes me marcho de viaje a la India. Me voy emocionado tras este viaje de ida y vuelta a Huelva con todos sus hermosos mensajes desvelados. A la vuelta de la India habrá muchas sorpresas, la materialización de muchos sueños y la osadía de volar junto a la abubilla hasta los límites del reino de Saba, lugar donde podremos dialogar abiertamente con los secretos del rey Salomón. Nos espera a la vuelta un lugar crecedero para las aspiraciones del alma y las guías del espíritu. Un lugar verde cargado de fuerza y bosques, con ese río subterráneo y esa tierra caliente y húmeda. Un lugar en la montaña, cerca de los cielos y las cumbres, pero también cerca de los valles, para no olvidar que la ilusión, que el engaño, que las pruebas siempre estarán ahí y nos conducirán pacientes hasta el reguero donde las aguas son mansas y el fuego albino arde en su llama esmeralda.

(Foto: Hermoso arco iris que se mostraba hoy en el viaje hacia Huelva).

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5 thoughts on “El encuentro de los pájaros

  1. Envidia sana de las vivencias tan bonitas que tienes y cuando escribes tengo la sensación, por tu descripción, que me traslado a donde tu vas.
    Mi sueño, que algún día realizaré, es ir a la India, pero sé que viviré tus experiencias como si estuviese allí.
    Buen viaje, que lo disfrutes como siempre haces, y feliz regreso a casa.
    Besos… muchos a los dos ❤

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  2. Feliz viaje a la India caminante de vidas.
    Vuelas y observas y al final lo esencial es lo único verdaderamente importante, el resto solo son adornos pasajeros.
    Nos veremos y sentiremos en algún momento no muy lejano.
    Un abrazo grande, grande, muy grande…

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  3. Uyyy, si pudiera meterme entre vuestras maletas… también me iba 🙂

    Feliz viaje y honroso encuentro con la ilusión, el engaño, la alegría, la decepción, la satidfacción, la decepción… vaya con todo lo que tan bien describes y que parece ser necesario en nuestras vidas para poder ir creciendo.

    Feliz fin de semana para todos 🙂

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