Cursum Perficio


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Cursum perficio. Verbum sapienti. Quo plus habent, eo plus cupiunt. Post nubila, Phoebus. Iternum”.

Finalizó este viaje. Estuvo cargado de emotivos momentos, de palabras sabias que tras las nubes contemplaban el sol. Es cierto que cuanto más tienen, más quieren. Pero no importa. Todo es eterno. El instante breve, el encuentro, incluso el aliento que golpea cada pecho para que abrigue la vida embriagada.

Lugares y experiencias, luminarias, estrellas errantes, perdidas arboledas que con su ramaje acaricia cada tarde, la lluvia, mucha lluvia en esas tierras, los animales del bosque, el majestuoso vuelo, la intrépida permanencia en cada instante.  Todo en el ciclo. Todo conectado de alguna extraña manera.

Vida bullendo, vida bailando, vida danzando a raudales por todo rincón, por todo atajo. Cuando nos quedamos atrapados en el camino llenos de barro y empujábamos el coche había vida. Cuando nos mojábamos bajo los castaños, cuando nos abrazábamos en el atardecer, cuando reíamos por esa broma o rodeábamos con nuestras manos la pupila ocre del valle. Cuando el río se deslizaba por la ladera verde, o el aldeano acariciaba la crin del esbelto caballo. O ese perro que mordía los neumáticos o aquel camino mágico que llevaba a mil cuentos e historias. Y las nubes. Siempre espera el sol tras las nubes.

Finalizó este viaje pero empieza otro. Un viaje apasionante por la aventura del vivir. No importa con qué medios, no importa si corriendo sobre la meseta o despacio en el borde del camino. Pero empieza la aventura desapegada del vivir viviendo. Golpea la guitarra. El sonido. La voz. El sentir. El palpitar. La trémula visión. El corazón latiendo. El despertar. La transformación. La sencillez. La comunión con lo pequeño que siempre es hermoso y además posible, como nos recordaba Friedrich Schumacher.

Toca un grito contra los excesos, contra la codicia y los abusos. Toca producir experiencias y no cosas. Toca consumir amor y no bienes. Toca explotar la vida y su aliento y no los recursos naturales. Toca cocrear. Construir. Vivir, vivir, vivir.

Finalizó este viaje. Pero habrá uno más intenso aún. 2014 nace con la fuerza de la conquista, de la materialización de los deseos profundos. Nace la belleza del Camino. Alea jacta est!

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