Deja que el amor se haga en nosotros


  a

Hoy ha sido un día extremadamente maravilloso. Cuando tienes que tomar decisiones arriesgadas y difíciles nunca sabes qué va a mover o qué va a ocurrir. En nuestro caso, el tomar la decisión franca, la que creíamos como correcta y nacida del corazón nos ha hecho vivir momentos muy especiales.

Con la edad uno se da cuenta de que los ritmos del universo son diferentes a los nuestros. Escuchamos la intención, intentamos darle forma desde nuestras propias limitaciones y luego el universo entero conspira para que así sea, eso sí, siempre a un ritmo diferente al nuestro. Por eso a veces hay proyectos que tardan más en llegar, pero llegan si son hechos desde lo más profundo.

Mientras viajábamos esta mañana hacia San Sebastián para asistir a la presentación de un libro Laura me iba leyendo, mientras que conducía atento y meditativo, algunos escritos de apoyo incondicional que íbamos recibiendo tras nuestra carta de ayer. Hay uno que nos ha llamado poderosamente la atención y que resume el sentir de muchos:

Es lo que tiene la Utopía que no entiende de plazos, ni se somete a normas, ni sigue reglas establecidas, hay que dejarla libre, que evolucione a su manera, que se desarrolle a su inteligente voluntad. No sabes lo que me cuesta daros mi número de cuenta, algo dentro de mi se resiste, prefiero que guardes tú el dinero, que lo utilices en cualquier momento, que lo muevas, que fluya que al fin y al cabo es su fin. Considérame una socia de la Utopía”.

Realmente hemos recibido muchos mails con este sentir, lo que sube aún más la presión y la responsabilidad de llevar a buen puerto la irrenunciable utopía. Porque utopía es seguir avanzando hacia ese lugar, y al hacerlo, nos acercamos cada vez más al propósito de todo: dejar que el amor se haga en nosotros.

Tal y como lo expresa la bella Carta a los Colosenses en su profunda exhortación al amor: “revístanse de sentimientos de profunda compasión. Practiquen la benevolencia, la humildad, la dulzura, la paciencia. Sobre todo, revístanse de amor, que es el vínculo de la perfección”.

Esto, y no otra cosa, es lo que deseamos con nuestra particular utopía, revestirnos de amor y compartirlo con dulzura, paciencia, humildad y benevolencia. Lo haremos en todos nuestros actos, acompañados de nuestras imperfecciones y errores, pero con la sabiduría que el tiempo nos hará de otorgar. Y la experiencia de estos días nos está ayudando a fortalecer nuestra fe en ese propósito. Así que gracias de corazón por todo lo que estamos recibiendo y gracias por seguir creyendo en este vuestro también sueño. Estoy convencido de que pronto habrá noticias muy positivas al respecto. Seguimos caminando dulcemente…

(Foto: © Олег и Алексей Ловцовы)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s