Sobre la vida espiritual, de Jakob Böhme


DSC_0583

«Dirige tus pasos allá donde el camino es más duro; toma sobre ti lo que el mundo rechaza; haz lo que el mundo no hace. Marcha contrariamente al mundo en todas las cosas. Así llegarás por el camino más corto hasta Dios. O, ¿es que os creéis que es pecado preguntar por el camino?» (Jakob Böhme) 

Al lado de casa hay una escuela de peluquería que por 2,99€ te hacen el mejor corte que nunca he tenido. He salido de allí como nuevo, dejando una buena propina, presumido y coqueto por lo que me ha parecido una obra de arte de una tímida joven de color que estaba aprendiendo el oficio de cortar el pelo. Cuando he entrado me han preguntado si deseaba que me lo cortara un tutor o una estudiante. Me he arriesgado con la segunda y ha sido todo un acierto.

Mientras Laura usaba el zulito para atender a sus primeros clientes, he dado un paseo hasta la Casa del Libro de Gran Vía tras el presumido momento. Suelo hacerlo, como editor, para contemplar las novedades, ver las tendencias y alegrarme cuando descubro alguno de nuestros libros en alguna estantería. A veces, mirando y admirando una tras otra obra, descubro alguna perla escondida entre los miles y miles de tomos.

Tras revisar las secciones de antropología y crítica política he terminado en un olvidado escaparate donde se exponían “pequeños libros de sabiduría”. Mi mano logró alcanzar el más pequeño de todos: “Sobre la vida espiritual”, del místico y teósofo alemán Jakob Böhme. Cuando empecé a leer sus pequeñas páginas me quedé atrapado. Suspiré, cerré el libro y salí corriendo para casa. Intenté recordar si tenía este libro en mi extensa biblioteca de Córdoba pero no lograba recordarlo. Revisé mis libros digitales para ver si lo tenía, pero allí no estaba. Así que volví corriendo a Gran Vía para comprarlo. Ya no estaba. Misteriosamente había desaparecido. Lo busqué por dos librerías más y en alguna de ellas aproveché para comprar un par de libros de Erich Fromm que aún no había leído.

En una librería que estaba cerrando, cerca de la Puerta del Sol quedaba un ejemplar. Pagué gustoso los siete euros y me fui corriendo a casa para descubrir en sus páginas un hermoso coloquio entre un discípulo y un maestro en el que el primero interroga sobre como alcanzar los misterios de la vida suprasensual. El maestro responde con una sencillez y ternura exquisita: abrazando el silencio. “Si por algún momento puedes elevarte hasta allí donde no habita ninguna criatura, oirás a Dios”. ¿Y dónde está ese lugar? ¿Eso está lejos o cerca? Replica el discípulo. “Está en ti, y si por una hora puedes mantener acallada tu voluntad y tus sentidos, oirás palabras de Dios que son inexpresables”. Lo que sigue es un espectáculo de sencillez y profundidad absoluta, un arrebato de lucidez que va más allá de toda razón.

Me alegra mucho haber descubierto esta pequeña perla y me alegra haber podido compartir con vosotros este trazo de momento. Cuando el tiempo esté blando tendremos momentos y experiencias para comprender estas cosas. Mientras, sigamos compartiendo en la sencillez de la vida ordinario lo increíble de la experiencia extraordinaria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s