La ilógica fortaleza interior


IMG_0248

Me siento agradecido por lo que soy y por lo que tengo. Daría las gracias eternamente. Es sorprendente cómo se puede estar satisfecho sin nada definitivo, solo con un sentido de la existencia. Mi respiración me resulta agradable. Me río cuando pienso en mis vagas e indefinidas riquezas. Mi ‘banco’ nunca podrá agotarlas, porque mi riqueza no está basada en las posesiones, sino en el disfrute de la vida“. Henry David Thoreau

La miro y me asombra su fortaleza y decisión. Una persona capaz de no cobrar por su labor, excepto la voluntad que recibe de sus clientes, y facturar lo suficiente para vivir más que bien con su trabajo, autónomo y libre. Que pasa sus días en un auténtico paraíso en una hermosa cala de la Costa Brava en una apacible casa donde por la noche parece ser mecida por las olas del mar. Una persona que vive libre y feliz pero decide que la felicidad está no en lo que se tiene sino en lo que se entrega. Y se la juega todo a una carta llamada incertidumbre, lo deja todo para instalarse de forma provisional en un frío y oscuro zulo en una ruidosa y pantanosa ciudad, con la idea de dar un salto cuántico hacia tierras gallegas para pasar los próximos cinco años trabajando picando piedra o cortando hierbas o lo que sea necesario, sin luz ni agua ni comodidades, en pro a lo que ella califica abiertamente “labor de servicio”.

Ya lo demostró en el Camino, cuando andaba más de treinta kilómetros al día calzando unas simple chanclas de playa, con las piernas destrozadas pero siempre con una sonrisa en el rostro cargada de buen humor y alegría, sin quejarse, ayudando a todo el mundo a contemplar la vida desde otro sentido. Demuestra su valentía cuando no le importa perderlo todo a consciencia de que, como tan bien expresa Thoreau, la riqueza verdadera no está basada en posesiones sino en el disfrute de la vida.

Y cuando ese disfrute viene acompañado de la necesidad interior de servir al mundo, de entregar la vida bajo la tutela de la renuncia y el sacrificio, lo incomprensible se apodera de lo comprensible, de lo lógico, de lo racional y lo coherente.

Porque, ¿qué lógica es esa que te impulsa a dejarlo todo a cambio de un duro, muy duro futuro? ¿Qué lógica era esa que empujaba a exploradores y soñadores a dar la vida por un mundo mejor? ¿Qué lógica era aquella que decía eso de “déjalo todo y sígueme”, y cuya recompensa era, en el mejor de los casos, la humillación, la persecución o la propia crucifixión? ¿Qué lógica hay en esas cosas que se construyen tan sólo desde la entrega voluntaria y el tesón, desde la renuncia de tu vida personal en pro de la mejora grupal?

Quizás sea tan sólo el sentido de existencia, el sentido de propósito o misión más allá de toda lógica, o quizás sea que el mundo necesita de este tipo de ejemplos sencillos, cargados de dignidad, de amor al prójimo, de sentido amplio de la responsabilidad no tan sólo hacia uno mismo, sino hacia el mundo entero.

Recién llegado a Cadaqués, la miro atento en sus últimos días de paraíso. La observo amoroso mientras que le ayudo con las últimas cosas, más bien pocas, porque ha decidido dejarlo todo aquí y regalarlo para llevar tan sólo una ligera mochila. Este proceso de desapego me suena por haberlo vivido en mis propias carnes en más de una ocasión, por eso le sonrío en silencio y le animo a que no tenga miedo, porque las riquezas del mundo, del mundo real, ahora le pertenecen.

(Foto: Laura sirviendo de voluntaria en la cocina de la comunidad de Findhorn, en Escocia).

Anuncios

One thought on “La ilógica fortaleza interior

  1. Han brotado mis lágrimas Javier, como describes a Laura, tal y como yo la conocí realmente en enero, y como escribes sintiendo en primera persona por lo que ella pasa al dejar Cadaqués, es ni más ni menos que el describir de mis sentimientos al haberme dado cuenta de que yo también he de partir, soy de los que son y no de los que tienen, porque sin tener nada, me sobra de todo, y agradeciendo cada día, ya tengo firme la decisión de empezar a andar, y poco a poco vivir acorde a mis pensamientos y creencias, que son totalmente las vuestras.. el amor me ha dado tanto que sé bien donde está nuestra felicidad, he aceptado la impermanecia, estoy con el desapego, leyendo y compartiendo.. como ahora hago contigo, otro hermano al que me lleva Laura..
    Nos conoceremos muy pronto, un abrazo de tu amigo Luije Carretero…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s