Amor y Lealtad


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Peter Caddy fue uno de los fundadores de la comunidad de Findhorn. De joven había leído los libros de Madame Blavatsky, Alice Bailey y Max Heindel. Valga el paralelismo con mi propio biografía, se hizo rosacruz, teósofo y masón. “En el momento oportuno”, sus memorias que ahora repaso gracias a una tarde relajada en esta hermosa y pacífica bahía escocesa, contaba que la clave para cualquier tipo de éxito y liderazgo no consistía tanto en tener una excelente inteligencia y eficiencia, sino en la habilidad para inspirar amor y lealtad.

La importancia de demostrar y vivir mediante la experiencia es lo que nos dota de cierto sentido. Hablar, predicar y decir cosas bonitas con cierta inteligencia puede estar bien, pero lo verdadero nace de un amor sincero y una lealtad a prueba, capaz de ser próxima y cercana a todo aquello que dices, piensas, sientes y haces. Lo que haces por amor y lealtad a ti mismo y a los demás, en consecuencia, es lo que valdrá de faro y de luz al mundo.

Por eso a veces nos decepcionan aquellos que esgrimen grandes verdades sin llevarlas lealmente y con amor en sus propias vidas. Por eso nuestro gran enemigo, al menos el enemigo de aquellos que pregonan valores esenciales y virtudes necesarias, es ser consecuentes con las mismas. Ese es el reto que comúnmente hace peligrar nuestra integridad, y ese es el mayor trabajo al que debemos enfrentarnos.

Esto lo aprendemos constantemente en las experiencias de grupos que aquí en la comunidad de Findhorn tenemos diariamente. Esta mañana empezábamos el día en el lugar que llaman el Santuario de la Naturaleza, un lugar mágico cavado en la tierra, recubierto de hierba y piedra y recogido en el calor del suelo. Allí cantamos cantos de Taizé durante un rato. En ese estado de ánimo espiritual vamos a la sesión de meditación que se realiza en otro recinto, cerca de la caravana original que dio vida a todo este movimiento comunitario. Allí he tenido la suerte de sentarme hoy junto a Dorothy, una de las fundadoras, aún viva, de este lugar.

Y tras la meditación, hemos empezado la jornada de trabajo en los jardines y las huertas. Mi tarea ha sido sencilla y consistía en quitar las “malas hierbas” del jardín y sus aledaños. La prueba de que los cantos y la meditación previa al trabajo surge efecto en la forma en la que luego se desarrolla el día. En todo el trabajo diario había amor y lealtad a los principios y valores que aquí se desarrollan. Amor y lealtad constante los unos con los otros, apoyándonos y animándonos en el trabajo con alegría y respeto. Amor y lealtad hacia la naturaleza, el entorno y la vida. Esa ha sido la lección de hoy y la enseñanza profunda. Poder vivir una vida íntegra y equilibrada interiormente para luego mostrar al mundo integridad y equilibrio, amor y lealtad.

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3 thoughts on “Amor y Lealtad

  1. Muy bueno Javier. Que grandes verdades has dicho en tan poco espacio.

    Amor y Lealtad,a uno mismo, a sus principios, a los valores reales del Ser, la naturaleza y demas.

    Eso crea ya las formas de un mundo nuevo, que ya muchos estamos pidiendo que se manifieste, que se haga real.

    Un fuerte abrazo.

    Javier

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  2. Lo verdaderamente difícil es amarnos, aceptarnos y perdonarnos a nosotros mismos. Desde ahí, si sobra, rebosará hacia los demás.
    La fuga habitual es ofrecer a los demás lo que no somos capaces de entregarnos a nosotros mismos: amor, aceptación y perdón.

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