Vivir en la abundancia


 abundancia

Existe una imperante moda que nos habla constantemente de vivir en la abundancia. Hay muchos que aún confunden la palabra abundancia con el tener y poseer mucho dinero, mucho poder, el conducir un lujoso coche alemán o tener avión privado o un buen trabajo o prestigio o privilegios. O simplemente vivir bien sin hacer nada.

La verdadera abundancia es más ascética. Es vivir hoy con lo que necesitamos hoy. ¿Qué necesitamos realmente hoy, en este instante? ¿Necesitamos hoy hipotecar nuestras vidas a treinta o cuarenta años? ¿Necesitamos pagar durante ocho o diez años un coche? ¿Necesitamos trabajar ocho o diez o doce horas al día para pagar todas esas cosas? ¿Necesitamos invertir nuestros ahorros en bolsa y especular sobre los mismos? ¿Necesitamos gastar y gastar para tener y tener?

Quizás hoy necesitemos realmente otras cosas. Levantarnos alegres, tomar en buena compañía un sabroso desayuno. Quizás reflexionar a qué nos gustaría realmente dedicar nuestros próximos diez años, qué clase de trabajo o actividad satisfacería nuestras verdaderas inquietudes. Tal vez pensar qué es aquello que  nos ilumina cuando lo hacemos. ¿Y si profundizamos y buceamos en nuestro verdadero propósito vital? Si lo hacemos a lo mejor nos damos cuenta de que lo que verdaderamente nos gusta, lo que deseamos ardientemente lo tenemos enterrado u olvidado por miedo, por falta de tiempo, por falta de fuerzas.

Quizás nunca hemos deseado ser un gran empresario de éxito, o trabajar para una multinacional, o pasar doce horas al día trabajando como un siervo o un esclavo para ganar algo de dinero con el que pagar coches e hipotecas imposibles.

Luego vienen los engaños, los miedos. Es que tengo que pagar el colegio de mis hijos, la universidad. Y cuando vienen esos miedos siempre nos debemos preguntar qué clase de educación recibimos en los colegios y en las universidades y qué clase de educación queremos realmente ofrecer a los nuestros. ¿Cuántas cosas estamos limitando o reservando para ese futuro que nunca llega porque tenemos miedo a hacernos esa sencilla pregunta? ¿Qué necesitamos realmente hoy?

Os propongo un paseo por vuestras casas. Entrad en ellas imaginando que mañana tenéis que emprender un largo viaje y que sólo podéis llevaros lo que quepa en una pequeña mochila. Entrad en la habitación, en el salón, en la cocina, y veréis de repente miles de objetos inútiles que hemos ido acumulando innecesariamente durante todos estos años. Ahora coged una bolsa y meted todo aquello que os sobre, liberad espacio de vuestras casas. Y luego, haced lo mismo con vuestro interior. Liberad espacio de vuestra mente, de vuestros corazones. Limpiad de basura y objetos y pensamientos y emociones inservibles vuestras vidas. Cuando hagáis eso empezaréis a vivir en la verdadera abundancia. En la abundancia de no necesitar nada y de preguntaros todos los días la misma pregunta: ¿qué necesito realmente hoy?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s