Vida bohemia en Cadaqués


IMG_1678 IMG_1679 IMG_1681 IMG_1682 IMG_1683 IMG_1691 IMG_1719 IMG_1725

La bohemia no puede disociar a Cadaqués de los artistas Marcel Duchamp o Salvador Dalí. La magia del lugar invita a que creadores, soñadores, noctámbulos,  idealistas, románticos y todo tipo de espíritus libres terminen atrapados a sus calas y calles empedradas. En los paseos de estos días he aprendido, de las charlas de unos y otros, a diferenciar los vientos que azotan a todas horas mar y montaña. La más famosa y conocida es el viento que procede del norte, llamativo por su hermoso nombre: la Tramontana. Lo puedo escuchar a todas horas y se le conoce porque arrastra el agua del mar fuera de las costas, al menos, por la posición del propio pueblo, es lo que ocurre en Cadaqués. Es un viento frío que lo limpia todo y que arrasa con todo lo que no es nuestro. También escucho nombres menos conocidos como el Gregal, viento que procede del Noreste, el Levante, viento que procede del Este, el Jaloque o Xaloc, viento que procede del Sureste, el Migjorn,  viento que procede del Sur, el Garbí o Llebech, que procede del Suroeste o el viento de Poniente, que procede del Oeste y el Mistral, que llega desde el Noroeste.

Mientras hoy paseábamos por la hermosa cala de Sa Conca, a dos pasos de casa, podíamos contemplar a lo lejos el hermoso faro de Cala Nans, la Casa Rosa y la Casa Azul al otro lado de la bahía y la también hermosa Cala de Llané Petit desde donde hacíamos fotos al atardecer.

Por la mañana visitábamos al famoso gato John, habitante perpetuo que vive en el Torradet de Portdoguer y al parecer, uno de los personajes que compite en fama con artistas de antaño. Hoy invadían su espacio las fiestas de Indianos a la que hemos asistido mientras Laura, famosa en el lugar, abrazaba de forma muy sentida a unos y a otros. Nos hemos cruzado con las ya viejas y arrugadas por la edad musas de Dalí lo cual nos daba una idea de lo poderosa que puede llegar a ser la sombra de un genio.

Dicen que la clave del bienestar consiste en poder contactar con nosotros mismos. Sin duda hay lugares que favorecen ese contacto, que te aíslan de alguna forma del ruido interior y exterior y son capaces de proyectar algún tipo de reconocimiento. Reconocerse no es más que recordar a cada instante quienes somos y qué hacemos en este momento, en este intervalo de vida única y especial.

En estas calas, en estos paisajes de mar, en este mecer de olas tan inspiradoras, uno puede desprenderse de los condicionamientos que cargan nuestras vidas, alinearse con el ser y la plenitud de esta maravillosa oportunidad, libres, sin resistencias.

Así que estar estos días, tras el intenso Camino, en un lugar como este, no es tan solo un regalo, sino un hermoso privilegio que agradezco de corazón. Gracias a la vida, que nos da siempre tanto y tanto.

Anuncios

One response to “Vida bohemia en Cadaqués

  1. La vida debiera ser siempre bohemia. Cadaqués es un paraíso en la tierra. Pero toda la tierra debiera ser un paraíso. Ese es el trabajo a hacer para traer el Reino de Dios a la Tierra. El ser humano debiera vivir en plena armonía y en paz, en una nueva edad de oro. Un abrazo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s