Día 30. SARRIA


 IMG_1421 IMG_1426 IMG_1429 IMG_1440 IMG_1446 IMG_1451 IMG_1456

IMG_1419

Treinta días caminando, donde un nodo nos conduce a otro. La red invisible se extiende ante el horizonte. Los vínculos se rozan en un murmullo exacto, escrupuloso, intenso. Unos nos conducen hacia otros y todos tienen un mensaje claro y contundente. El propósito se mostró tímidamente hasta que esta mañana, al llegar a la población de San Xil, lo vimos con toda claridad. Una población de tan solo dos habitantes en un entorno indescriptible, silencioso, cargado de magia telúrica, de elementales que corrían de un lado para otro, de ríos que murmuraban sencillas canciones celtas y de bosques que recordaban viejas historias druidas. Las reminiscencias empezaron a empujarnos a un sentir desmedido. El recuerdo de sí mismo, la memoria de los tiempos, los archivos de la evocación ancestral que ondeaban en los adentros de forma contundente. Todo encajaba en aquel lugar profetizado, como si los lazos del destino de repente se cruzaran en esa encrucijada cierta, palpable, real.

¿Qué más podíamos pedir? Allí estaba todo dibujado, como un mapa que nos señalaba claramente todas aquellas cosas por las que habíamos luchado durante años y que ahora, de forma clara, nos hacía traspasar fronteras cognitivas y sensoriales. Era como un estallido diamantino de luz pura que se precipitaba desde lo más alto hacia lo más interior, floreciendo hermosamente en un espectacular concierto. Es como si todas las piezas de un gran puzzle encajaran a la perfección.

Tras ese momento único, avanzamos algunos kilómetros más entre espectaculares paisajes que parecían de otro mundo, de otro universo. Era como si pudieramos acariciar a las hadas y elfos que vivían entre el musgo y los helechos exuberantes, entre esos ancianos castaños grandiosos e inabarcables, entre esos bosques y prados cargados de verde oceánico, de reses que nos miraban tranquilas y curiosas mientras pastaban entre la hierba. Casi podías escuchar el rumor de los ríos subterráneos que de repente salían de la nada y se escondían de nuevo bajo tierra, desapareciendo en cuevas o túneles misteriosos. Daban ganas de meterse entre ellos y suspirar en sus adentros o imaginar otros mundos intraterrenos mientras nadabas entre sus aguas.

Jessica y Marijn, la bella pareja que se conocieron en el Camino y que habían creado con sus manos y esfuerzo el albergue ecológico “El Beso” allá en la ya añorada A Balsa, nos pusieron en la pista de Antonio el Alquimista. Llegamos hasta su casa y nos invitó a un té y un poco de queso con pan tostado. Meditamos en su sala de meditaciones y nos leyó las cartas de los chamanes de los Andes, hablándonos constantemente de renacimiento. Nos habló de San Xil y nos quedamos de piedra por el mensaje que guardaba para nosotros. Nos enseñó su exposición de cuadros labrados con minerales y nos fundimos en un sentido y generoso abrazo cuando nos despedimos. Mientras nos hablaba, veíamos su emoción en los ojos, brillantes y húmedos, a punto de estallar por la emoción y el reencuentro de almas viejas. El retorno de los brujos era palpable en el ambiente.

Seguimos caminando, muy despacio, porque ya no había prisa por llegar a ninguna parte. La escuadra había trazado dentro del círculo el lugar exacto. El compás cósmico había hecho bien su trabajo sorpresivo pero exacto. Reflexionamos durante horas sobre todo lo ocurrido en estas jornadas, sobre todas las pistas y señales que nos habían conducido a unos y a otros desde hacía días y de cómo habíamos conectado con ese lugar mágico que para más inri, guardaba en su misterioso nombre las iniciales de nuestros nombres (X i L). Todo estaba escrito, ya sólo faltaba disfrutar de casa paso hasta el final del Camino que resulta ser, paradójicamente, el principio de una nueva senda, de un nuevo propósito al que servir con humildad y entrega. Renacimiento nos había dicho Antonio el Alquimista. Quizás la vida sólo sea eso, un constante y eterno renacer.

Anuncios

2 thoughts on “Día 30. SARRIA

  1. Vaya camino divino!!
    Sabes Javier? Éste viaje tuyo me esta enseñando mucho… les leo algunos veces a la familia tus escritos y hace días que no te sigo sola 🙂 …es mágico para mi lo que estas compartiendo…tienes material para un libro precioso de “Los Susurros del Camino”
    Muchas gracias Javier por regalarnos 30 días de alquímico camino 😛

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s