Segregación sexual en las sociedades postmodernas


 wc 

Me invitó a su casa. Estaba malita. Le llevé un tarro de miel y unas hierbas de tomillo para infusión. Pasamos horas sin poder dejar de hablar. No me importaba que fuera una escritora famosa. Ni su belleza de diosa ni su aura divina. Me gustaba su inteligencia a la hora de abordar uno y otro tema. Le pregunté su opinión sobre la segregación sexual, un tema sobre el que andaba pensando estos días, y me aportó interesantes conclusiones sobre ese y mil temas más. Porque todo está enlazado, todo está unido. Y la inteligencia une, no separa.

Durante siglos se ha luchado por intentar romper con la dicotomía de las segregaciones. Se abolió la esclavitud, se criminalizó el apartheid, se consiguió el voto de la mujer y los derechos de las mismas, se terminó con la caza del judío, del masón, del comunista…

Han sido muchos los logros de estos dos últimos siglos, pero no han sido suficientes aún. Le explicaba mi experiencia de hace unas semanas cuando participé en un retiro Vipassana. Había unas normas muy estrictas supuestamente inspiradas para que el método de meditación funcionara a la perfección. Entre todas ellas, una me llamó especialmente la atención. La esmerada segregación sexual con el que los hombres y las mujeres eran separados, segregados y aislados. Y el género, ¿cómo se separa? Nos preguntábamos.

De repente me vinieron cientos de ejemplos diarios que ocurren a veces sin darnos cuenta y que funcionan de igual forma. Por ejemplo en los servicios públicos, donde aún existen bien delimitados los de mujeres y los de hombres. O en los deportes, donde unos y otros corren detrás de una pelota o lo que sea pero siempre segregados por sexo y género. O en la propia religión o incluso en algunas escuelas, donde hay colegios para niños y otros para niñas.

Hablamos sobre esto que me preocupaba y me preguntaba si no estamos aún a años luz de ser una sociedad y una civilización aún por emancipar y aún por liberar de muchos tópicos arcaicos. ¿Por qué nos separan por motivo de género o sexo? ¿Por qué lo permitimos?

Acabo de llegar a casa tras una tarde agradable con ella. Tras un día maravilloso, de contacto con el mundo real, con personas de carne y hueso que podía tocar y mirar a los ojos. Y solo veía almas bellas, almas poderosas, almas grandes. No veía a hombre o mujer, solo espíritus, luminarias, hermosas luminarias. ¿Por qué nos separan?

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5 thoughts on “Segregación sexual en las sociedades postmodernas

  1. Pues muy interesante lo que planteas.

    Cuando era pequeña las clases estaban separadas por sexos y cuando se decidió el “mezclarnos” hubo mucha polémica, pero sólo por parte de alguna profesora estricta y autoritaria a la que todo el alumnado temía y que se oponía de forma rotunda. Del lado de los padres no recuerdo ningún recelo al respecto, más bien al contrario. Fue la “mezcla” una acertada decisión.

    La tradición, las costumbres y la cultura pesan, sin embargo, me dejas sorprendida al saber que en ese encuentro en el que entiendo que las personas organizadoras y participantes estáis en un plano (o en la búsqueda) más espiritual en el que se habla de personas en su conjunto, sin distinciones de ningún tipo, también estemos en fase de superar costumbres puramente humanas de cultura.
    Pero, claro, somos humanos 🙂

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  2. Nadie nos separa, somos nosotros mismos los que nos ponemos miles de barreras para no hacer aquello que nos da miedo. La sociedad es la sociedad y tú eres tú.
    No creo que estemos en fase de superar nada, todo depende de cómo percibas las cosas, la percepción y tu mente puedes cambiarla desviando el foco hacia el lado menos problemático.
    No existirian esos lugares mágicos de silencio y retiros si fuesemos capaces de comprender que los silencios los creamos nosotros estemos donde estemos.
    La Miel, te hace vibrar… no es muy recomendable para tu querida amiga, ella necesita muchos “mimos” y una comida que le de mucho AMOR.
    No tengo esa percepción de separación entre los géneros…

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  3. La Luna y el jardín alumbrado por la Luna, somos las únicas almitas que están por aquí, el resto como dice Javier son reales, nosotros no lo somos, jajjaj. Qué ironía.

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    • Claro que sois reales… cada día más… y ya verás como algún día podré tocar vuestras almas… que esa, y no otra, es la verdadera realidad… Además, no estais solas… Aunque la media es de quinientas visitas al día, a veces hay picos de seis mil visitas diarias al blog… así que no estamos solos… Almas solitarias nos visitan, y nos leen… 🙂

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