De aquellos que transpiran alegría


alegria 

Cuando nos dan a elegir entre personas que transpiran alegría o aquellas que exhalan amargura siempre tenemos claro que las primeras nos aportarán ingredientes suficientes para seguir adelante. A medida que nos hacemos mayores solemos ser selectivos. Ya no todo vale, y ya no toda compañía vale. No nos interesa pasear con alguien pesimista o tóxico. Alguien que nos absorba la energía hablando solo de sí mismo y sus intereses. Personas rencorosas que suelen culpar a los demás y a las circunstancias de sus desgracias y que tienen la capacidad de oscurecer la vida de los otros con una facilidad supina. Sólo nos apetece pasear tranquilos, intentando compartir las cosas buenas con el otro y dejar las malas para un reciclado necesario.

Ayer compartimos la noche con un grupo de gente sana, capaz de mirarse el ombligo y realizar autocrítica y con ganas de ayudar al otro a ver las cosas desde diferente ángulo. Fue una noche muy positiva, cargada de entusiasmo y risas. Conocimos a gente nueva y bonita, de carácter optimista y sanamente condimentados en las experiencias de la vida. Enseguida se creó un estado positivo, alegre, cargado de complicidad en temas que iban saliendo de forma espontánea.

Tras despedir esta mañana en la estación de autobuses al último amigo que quedaba por marchar, sentí esa especie de melancolía que se siente cuando un ser querido se marcha. Me acordaba de las risas de estos días, de las bromas, de los paseos, de la complicidad, del amor y el cariño. Notaba en el tono de nuestras charlas un halo maduro, sosegado. Ya no se trataba de cambiar el mundo, de hacer ninguna revolución, de mirar en el otro la viga ajena. Sólo teníamos ganas y necesidad de compartir cariño y amistad. Sin juicios ni prejuicios, sin condenas, sin mirar sus errores o fracasos, sino animando constantemente a mirar con optimismo el futuro. Eso era lo que realmente ahora, en la madurez de nuestras vidas, nos une. Cariño y amistad, alegría por compartir todo lo que tenemos con sinceridad y transparencia ilimitada. Sólo nos apetece transpirar para el otro alegría, porque solo deseamos, a estas alturas de la película, ser felices en lo sencillo.

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4 thoughts on “De aquellos que transpiran alegría

  1. Me encanta este artículo o reflexión.
    Yo quiero compartir alegrías con cada ser y almita que pase por mi vida.
    Como bien dices: A estas alturas de la película, lo que verdaderamente apetece es la felicidad de los sencillo, del día a día.
    Besitos muchos

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  2. ¿Qué ha pasado con la página de Facebook de Creando utopías, ya no quieres seguir con ese “me gusta”, “te gusto”‘?
    Repito, Me gustan casi todas tus reflexiones, incluída la actual.

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  3. Ójala la mayoría de las personas pensasen como tú, en hacer las cosas fáciles, y en ser siempre optimista, y sobre todo transparente, sin miedo a expresar los sentimientos y pensamientos por el que dirán.
    Un bonito post!

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