Cuando los ángeles suspiran


image“E que a minha loucura seja perdoada. Porque metade de mim é amor. E a outra metade também”. Metade (fragmento)
Oswaldo Montenegro 

 

Hoy ha sido un día agotador. De llevar cajas para un lado y para otro, de sentir la lluvia golpear el cabello y la piel, de visitar y comer con gente bonita, de acariciar con la mirada el rostro de un hombre que pedía unas monedas, de correr pensando que el mundo iba a terminar hoy, precisamente hoy que todo parecía empezar de nuevo.

Y entre todo ese ajetreo, el recuerdo de la noche en que podía arropar la luz, y recordar el destello de la conspiración sentida, del respirar juntos, de poder casi tocar cada uno de sus poros y sus grietas. Fue todo tan extraño y tan real, tan luminoso y tan increíblemente bello. Alguien decía que hay cosas más allá del amor que no se pueden explicar con meras palabras. Hay que sentirlas, experimentarlas de forma abierta, sin temor, sin presión, pero con esa pasión que nos aproxima a los extremos sublimes de la vorágine expansiva.

Y la soledad es propensa para conspirar en silencio. Para cerrar los ojos y viajar hasta esa persona amable que espera en alguna parte. Sentarse a su frente y observar como respira hasta que su respiración se hace una con la nuestra. Y en ese susurro rítmico, las almas se van uniendo más y más hasta que llega un momento que no son dos, sino una. Y entonces el cuerpo explota en mil cristales de sensaciones y la luz más profunda atraviesa cada aledaño de instante. Y el corazón se acelera y el pulso tiembla y el mundo se desmaya junto al abrazo interminable.

¿Cómo describir la unión de dos almas, de dos seres que no se han visto más que en esa dimensión divina?

Los ángeles nos sueñan en sus susurros. Y entonces somos capaces de volar apretando las luminarias en nuestros pechos. La candidez de sus suspiros nos llevan hasta remotas alturas, donde el “yo” desaparece, donde todo parece fruto de un sueño imposible. Cuando los ángeles suspiran nosotros conspiramos. Y conspirar es respirar juntos, como ayer hicimos, hasta alcanzar el cielo.

(Fotografía de MB, que supo conspirar al otro lado del mar en un bonito reencuentro de almas encendidas).

Anuncios

2 thoughts on “Cuando los ángeles suspiran

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s