El tribunal académico dijo sí


A las seis de la mañana ya estaba despierto. A las ocho ya recibía mensajes y alguna llamada de ánimo. A las diez ya estaba en la universidad de Sevilla, casi a cuarenta grados de temperatura. Pasado el medio día en punto, tras una larga exposición por mi parte sobre las utopías y las comunidades,sobre la Nueva Cultura Ética,  sobre mi trabajo antropológico, la metodología empleada, los objetivos principales, los casos paradigmáticos y un largo etc,  el tribunal me felicitaba por el trabajo realizado y me otorgaba la mayor nota: sobresaliente. A las dos me paré en Lora del Río para celebrar el acontecimiento en un restaurante chino. A lo grande. Ensalada de primero, pan chino, rollito y arroz. En ese momento me llamaron mis padres nerviosos para ver como me había ido. Mi padre, emocionado, se puso a llorar. Creo que nunca lo había visto llorar. Pero ellos más que nadie han sufrido estos años de locura de su hijo. De repente, yo también empecé a llorar. Y empecé a recordar todos los viajes, todas las incomprensiones de unos y de otros, todos los lamentos, todas las cosas que dejé atrás, todos los amigos, las emociones, las durezas del camino. Aún recuerdo esos dos años que tardé en convencer a mi pareja para que nos fuéramos de Cataluña, dejando una buena posición, una bonita casa y un cómodo trabajo sólo porque quería hacer la tesis doctoral fuera de allí. Y así lo hicimos. En julio del 2005 me licenciaba en antropología en Barcelona y me aceptaban para el doctorado en Sevilla. En agosto pusimos la casa en venta y en septiembre la vendimos. En octubre yo ya estaba viviendo en la Sierra de Hornachuelos. Así de rápido fue todo, como si ese y no otro fuera nuestro destino. Y luego pasaron tantas cosas que ni las recuerdo. Mis “multisituados” viajes, como los he llamado hoy en la defensa de la tesina. Mis idas y venidas a California, a Escocia y Alemania. Los viajes por Etiopía, por Mongolia, por India… Y las escapadas a Dinamarca, Francia, Italia, Suiza, Suecia, Noruega, Inglaterra, Holanda… Tantas que no sabría contarlas. Pero los profesores del tribunal estaban contentos porque habían leído un trabajo diferente, único y atractivo. Y mi directora emocionada porque por fin habíamos dado el paso, por fin nos habíamos sacudido los miedos por presentar ante el mundo académico un trabajo tan singular. Sí, lloraba con mi padre porque no ha sido sólo una tesis, sino además, una experiencia vital. Así que ahora me siento libre, aliviado, feliz. Un viejo sueño se ha cumplido, un sueño que empezó hace muchos, muchos años, y que por cabezonería de tauro he conseguido cumplir contra viento y marea. Hoy ha sido un gran día, y para celebrarlo, comí en un chino. Gracias de corazón por vuestras llamadas y mensajes… Me he sentido estos días muy acompañado y feliz de teneros…  Ahora, una vez conseguida la Suficiencia Investigadora y el Diploma de Estudios Avanzados que me permite dar clases en la universidad, puedo enfrentar con calma y alegría el ansiado doctorado. Un año más de esfuerzo y me podré colgar por fin esta medallita personal. Ahora sí que podré decir eso de “profesor universitario busca trabajo”. Suena hasta bien…

 

14 respuestas para “El tribunal académico dijo sí”

  1. te vi al entrar al pueblo nos cruzamos , yo salia del, para ir al hospital de Cordoba, una operacion a mi padre que salió bien, tambien.
    enorabuena!!! , y ves como el porque yo puedo funciona??
    y ahora a celebrar…

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  2. Habra seguramente mucha gente que se lo merezca, pero he visto como has luchado y has dejado tantas cosas en el camino por conseguir que tu sueño se cumpliera, que dudo que se lo merezcan tanto, me alegro un monton de verdad. y no olvides que los exitos del pasado pertenecen al pasado, disfruta del exito del presente y enhorabuena.
    besitossss señor profesor.

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  3. Muchas felicidades amigo Javier, un sobresaliente más que merecido.
    Me alegro tambien un montón por tu padre, al cual conocí aquel año que compartíamos piso en Linares, en la Calle Antón de Jaén ¿recuerdas?, vaya nochecita pasó el pobre, 40º en una habitación semiinterior y con 7 gatos dando por culo toda la noche. Así que el pobre le preguntó a mi hermano a eso de las 6 Am que donde habría un bar abierto para tomar un café. jejejeje. que recuerdos y que alegría ver como triunfa mi buen amigo MUEEEEEEEEEE. Un abrazo de los fuertes.

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  4. Jajaja, que alegria más grande, enhorabuena y de la buena 🙂 😉
    Estoy feliz por ti y tu ejemplo me da muchos ánimos para enfrentar mis retos.
    Disfrútalo querido Javier, te lo has ganado a pulso.

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  5. Muchas Felicidades Javier. Todo llega. Disfruta este momento.
    Aprovecha esa energia que tienes ahora extra para generar optimismo y fuerza.
    Es importante que entre todos sigamos generando buenos propositos, cada uno en nuestro quehacer diario para ir cambiando aquello que no nos gusta, pero desde la ecuanimidad. El orden y el equilibrio son los mejores compañeros de viaje.

    1 Abrazo fuerte
    Jaime

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