El último café


Treinta grados en Sevilla a las dos de la tarde. Comida con la directora de tesis justo en frente de la facultad. Conversación distendida y alegre, optimista. Repaso de algunas cosas que habrá que modificar antes de la defensa. Contentos, y en mi caso, jubiloso. Hace algunos años dejé muchas cosas para saborear este momento. Así que me sentía con los sesos derretidos por el calor, pero feliz, muy feliz. La directora de tesis también estaba contenta por culminar tras duras pruebas un camino recorrido. A veces largo, a veces penoso.

Repasando esta noche la tesis he viajado por todos esos lugares que daban orden y concierto a este trabajo académico. Tantos y tantos lugares visitados y tantas y tantas personas que pasaron, algunas fugaces, otras para quedarse para siempre dentro de mí…

Un cruce extraño de sensaciones esta tarde. La realidad parecía evanescente e intangible, pero viva e íntima. Había un motor vital que todo lo movía, acompañado de una sensación entre el duermevela, la ficción y la fantasía. Treinta grados de calor insoportable pero estoico, en un momento pulcro e hilvanado por la sensación de querer más, de desear más.

Había hoy una brillante transversalidad en todo cuanto ocurría. El café, el último café tras años de paciente espera, ha quedado inmortalizado en una evasión onírica. Aún lo saboreo mientras digo adiós a un ciclo y doy la bienvenida a lo nuevo. Y que lo nuevo sea poderoso y lleno de esplendor.

 

8 respuestas para “El último café”

  1. El último café de una etapa de tu vida, es el primero que saboreas en la nueva.
    enhorabuena Javier, me alegro un montón por ti, recuerdo aquel día que hablabas de un príncipe que se retiraba a su castillo cuando había logrado hacer realidad algún sueño para cualquier escritor novel editando su obra.
    Ahora se que el príncipe no se retiraba a descansar, si no a luchar por sus propios sueños.
    Felicidades por haber conseguido hacer el tuyo realidad.
    Disfruta ahora… otro ahora esta llegando. besitos.

    Me gusta

  2. SEVILLA, que bonita me encanta SEVILLA, el otro comentario de SEVILLA, te lo dejo en el siguiente articulo del blog, me trae muy buenos recuerdos y buena vibración SEVILLA, es maravillosa !!!,cuando llegé a SEVILLA , lloraba porque no la conocía y era muy grande , pero después me costó, marcharme por razones de trabajo, me marché a la Manga del mar menor, y fué genial conocer las playas y en wing surfing, pero SEVILLA enamora de una manera tan especial. A por ello Javier que tu puedes!!!.

    Me gusta

  3. Es bonito el Camino cuando vas llegando al final, por que al final es donde todo empieza como dice Fito. Otro Camino. Recuerda que andar es hacer tu camino cuanto antes y caminar es…….DISFRUTAR de ese Camino.

    Felicidades Chaval

    Me gusta

Responder a Luna Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s